sábado, 28 de diciembre de 2019

Jaime Gómez Nieto


Poesía, acto de vida, revelación, raíz.
Cimiento.
Poesía, tiempo, unidad de todos los tiempos.
Ánfora

Bienvenido poeta Jaime Gómez Nieto a Claroscuro.




Jaime Gómez Nieto. Ha publicado en Bogotá, Treinta poemas 1989, Segunda Edición 1990. Individual 1994. Poemas a mi manera 1997. El camino no termina 2010. Universos con figuras 2019. Su poesía como ensayos han sido publicados en revistas y periódicos a nivel nacional e internacional. Lecturas Dominicales Diario El Tiempo, Revista Casa de Poesía Silva, Tinta Fresca (periódico de reseña de libros) Cámara Colombia del Libro. Golpe de Dados. Hojas Universitarias de la Universidad Central de Bogotá.  Eldígoras Barcelona, Letralia Venezuela. Trazos Literarios Madrid. Sinalefa Nueva York. Fue finalista en el 6° Concurso Internacional La Porte de la Poesie, Paris en 1998. Trabaja como editor en las revistas La Joven Parca y PLAQUETTE DE ARTE. Es Licenciado en español y literatura de la Universidad El Bosque de Bogotá,  como especialista en administración de la informática educativa de la Universidad de Santander, Colombia.  



*¿Quién es Jaime Gómez Nieto?

JGN. Hay veces quisiera dar una respuesta vanidosa sobre mí. Creo que soy espíritu antes que materia. Como hombre, ser humano, soy algo más allá de lo físico. Todo lo intangible es una medida acompañando  la conciencia de ser. A veces lo material me aparta de mi realidad, que en otras, es la realidad de la misma vida. Necesito vivir sin olvidar que tengo un espíritu para no engañarme como poeta.


*¿Cuál es tu definición de poesía?


JGN. Muchos poetas tienen la suya, la mía  parte de ser poeta con un juego de emociones sensibles buenas. Hay emociones malas que dañan la existencia. Pero también debo recordarme que “la poesía es un conjunto de emociones y pensamientos encontrados en el poeta. La poesía se vale también del lenguaje para existir. La poesía de hoy tiene que tener lenguaje o si no perece. Toda poesía que se respete vive del lenguaje. Para escribir poesía se debe conocer su historia. La poesía es un asalto traicionero a la cotidianidad. Por eso la poesía sale del poeta que nació con ella.


*¿Qué buscas y que has encontrado en la poesía? 

 JGN. Interesante pregunta; en la poesía se busca ser. Ser un poeta de un tiempo. Escribir poesía es una visión de lo que se busca (es contradictorio, pero es así). Lo otro viene por añadidura. A veces, pienso que no debí nacer poeta, pero cuando recapacito veo que la poesía busca al espíritu de la creación.  Para complementar en la poesía se encuentra desacuerdos, identidad por escribir,  una forma de vida en la poesía. Lo real es que he encontrado la verdad por mi parte; pero también algunos poetas amigos que murieron sin poder contestar esta pregunta no dieron respuestas a sus inquietudes. La poesía está acompañada de llevar una vida lejos de la materia, la carne, el hedonismo. Se busca apartarme de toda presencia vana, se busca la palabra verdadera.


*¿Qué representa la poesía en tu vida? 


JGN. La poesía tiene un valor filosófico que hace que se subdivida en otras representaciones, por ejemplo: el trabajo con el lenguaje, la estética, la obsesión por una voz propia pero ante todo seguir el postulado de Gabriel García Márquez “el único compromiso político del escritor, es escribir bien”.



*¿Qué opinas de la relación Poesía-Redes Sociales? 


JGN. Otra pregunta interesante. Cuando era estudiante de teatro en la Escuela Luis Enrique Osorio, La escuela distrital de teatro en Bogotá, su director Jairo Aníbal Niño al ver mi dedicación a la poesía y a  la literatura dramática me dijo: “no acumule, busque la forma de crear su propio medio de comunicación”. Eso me impresionó. Publicaba un plegable de poesía y lo distribuía. Hoy las redes sociales bien utilizadas son una gran herramienta de comunicación. Hay mucha diferencia entre distribuir un plegable e ir a todo el mundo en una red social. Ese juego, digámoslo así, entre textos, imágenes, diseño es un gran avance maravilloso.  Pero creo que el hombre todavía no es consciente de lo que tiene a la mano. La poesía debe aprovechar estos espacios para proyectarse en esta nueva época de la tecnología.



*¿Qué hacer para que la gente se interese más en leer poesía y asista a los encuentros literarios, conversatorios y recitales? 

JGN. William Ospina decía alguna vez en una de sus columnas de El Espectador que “la poesía es el alma de los pueblos”. Podría agregar que también es cultura y arte. A las grandes editoriales de narrativa, por ejemplo, se les metió que la poesía no se vende. El novelista italiano Giovanni Papini escribió de forma irónica, un artículo titulado La industria de la poesía (lo recomiendo para que sea leído).  Pero a la vez han surgido editoriales independientes que si venden poesía con sus colecciones o autores de diferentes características. Yo mismo he vendido mis libros de poesía. A dónde voy con esto. Hay gente que se interesa por la poesía siempre y cuando se divulgue. El poeta es pésimo divulgador; pero también el poeta no tiene quién lo divulgue. Los pocos poetas que conocen este problema, asumen el papel de divulgadores, creando una relación libro medios de comunicación. Leer poesía no tiene nada que ver con promociones de lectura o planes de lectores. Leer poesía va más allá.  Al público hay que despertarlo constantemente para que vayan a los encuentros, conversatorios y recitales. Hay que estar inventando constantemente formas de comunicación ahí está el sentido de esa relación obra y publico;  pura publicidad a lo grande. Pero sobre todo motivar con calidad esta publicidad y lo que se muestre.


*¿Cuéntanos un poco sobre la revista de literatura La Joven Parca?   

JGN. Es una pregunta difícil de contestar. No es fácil hacer revistas en Colombia. Pero  considero que tengo el talento para hacerlo. De hecho trabajo en otra revista que se llama PLAQUETTE DE ARTE especializada en arte nacional e internacional, allí soy editor. Trabajo con una directora de arte maravillosa, Mariam Ramírez, artista plástica. Esto me ha dado bases para editar La Joven Parca porque me viene aportando mucho en el campo. Respecto a La Joven Parca, siempre he tenido la intención de ser editor. He leído las experiencias de los grandes editores como los de Alfaguara, Planeta, Acantilado, Debate, Cátedra; aunque son editores de libros con líneas literarias diferentes a una revista me han aportado mucho. Comencé editando una revista de poesía que quise mucho Gesta. Después a finales de los años noventa, conocí a los poetas Gonzalo Márquez Cristo y Amparo Osorio. Ellos eran los editores de la revista Común Presencia. En esos momentos hablamos de fundar un  periódico. Gonzalo ya tenía el nombre. La Joven Parca, era el título del libro del poeta francés Paul Valéry.
En la portada aparecía la foto de la actriz de la película Bilitis que fue un éxito de taquilla. La actriz aparecía desnuda de cuerpo completo, saliendo como de una ducha, su imagen tenue la hacía ver hermosa, transfigurada en una mujer griega con su cuerpo delicado y sensual. El periódico fue un éxito. Salieron tres o cuatro números. Gonzalo y Amparo se fueron para Europa, creo que me fui por Suramérica. No los volví a ver por mucho tiempo. Después pensé en revivir la Joven Parca como revista y se inició la segunda época como con ocho números. De esta época tengo una anécdota. Publicamos unos poemas semi inéditos de María Mercedes Carranza en uno de los números. Días después me llamo la hija de María Mercedes  y me dijo de todo durante treinta minutos. Ella consideraba que la revista era menor y que para eso estaban sus amigos que la publicaban. "Menor" como las llamaba Borges a las revistas sin importancia. Lo que me llamó la atención era que nuestra revista si era importante en el medio. Semanas después vi los mismos poemas publicados en Lecturas Dominicales del Diario El Tiempo de Bogotá y en otras páginas  mis poemas publicados como finalista en el VI Concurso Internacional La porte de la poesie en Paris en 1999. Hoy en día está la tercera época de la revista. Otro formato, se sigue publicando poesía y tenemos planes. El comité editorial está conformado por los poetas Luis Eduardo Díaz- González y Argemiro Pulido, poetas con una obra publicada con carreras tituladas en literatura y experiencia en nuestro campo. 


*Fuiste uno de los poetas invitado al Segundo Festival de Poesía de Neiva, cuéntanos un poco sobre esta experiencia. 

JGN. He sido invitado a varios encuentros de poesía, pero el que me impactó fue este Segundo Festival de Poesía de Neiva, noviembre de 2019. Había un deseo por escuchar poesía. Es un encuentro que siempre veré como otra plataforma para mostrar lo que uno hace en esta parte del país. Su directora, la poeta Ana Patricia Collazos es una organizadora que impone el hecho de mostrar la poesía en carne y huesos para la sociedad de Neiva. Se vio que habían poetas en Neiva, y donde hay poetas los días del Festival eran diferentes entre la cotidianidad. Ana Patricia Collazos va ir lejos con este festival. Leer en la Universidad Sur Colombiana en el Banco de la República y otros espacios se convirtió en hablar desde la poesía para que se convierta en parte, en cultura recíproca. Y Neiva lo vivió con los poetas y la interrelación que tuvimos en la hermandad y el respeto. Espero colaborar con este festival así no me inviten, siempre trataré de aportar si se puede así sea de lejos y desearle lo mejor a Ana Patricia y su equipo de trabajo por muchos más festivales. Intentaré volver a Neiva aunque sea para presentar algún libro mío.    


*¿Hacia dónde va la poesía?

JGN. La poesía se adapta al tiempo en el que le toca vivir, mis poetas admirados, desde la Edad Media, pasando por el Renacimiento e incluso los poetas de la Revolución Francesa o los primeros poetas de Colombia o Latinoamérica, les tocara escribir desde sus diferentes adversidades. Dicen por ahí que la poesía sucumbirá; pero no es así, siempre habrá poetas y escritores. Dentro de tanta tecnología seguirá la inspiración, surgirán nuevos poetas que escribirán sobre el tiempo y hablarán de los poetas del pasado, así como yo habló de muchos poetas del pasado en alguna tertulia, un artículo o citando sus propios poemas para publicarlos en la revista que edito. Ahí está la vida de la poesía.


Entrevista daba por Jaime Gómez Nieto a Sergio Chiappe director de Claro-Oscuro

Neiva Huila Diciembre de 2019







Jaime Gómez Nieto 
Universos con figuras 
(selección de poemas) 


                                           


VIAJE SIN REGRESO


VIAJE SIN REGRESO

Eterna luz alumbrando caminos separados, nítido
ruiseñor recordando historias olvidadas. Paisaje
descubierto cubriendo salidas confusas, llamadas
silenciosas recuperando fechas desérticas, caídas
iluminando nacimientos merecidos, significados
diferentes descubiertos sin traiciones.

Miradas detenidas cambian sucesos presentes:
entre esa luz aparentado destellos solares, aguas
oceánicas, vuelos inevitables.


ULTRAJE DEL VIAJE


Sueños indelebles muestran figuras aparentes, animales
desnudos alumbran sus cuerpos, voces, rostros mascarados
sombrean teatros vacíos. Multitud descubriendo estéticas
imposibles, Shakespeare aparece nombrando épocas
alienadas y movidas. 



SALVACIÓN DE LA MAÑANA 

¡Libérese poema!  Recuerdos perdidos, pasos aglomerados
enfermando presencias, hombres votados, calles hambrientas
esperan. Amor entre seres perdidos, aliento disuelto, vida
repetida. ¡Poema libérese! Caída ardida, sol quemado
hacia sabanas envueltas: mundos cercanos, distantes.
Criatura elevada, la arenosa montaña aparece en la distancia,
observando, esperando.



REUNIÓN DE TRABAJO

Reunión resumen quejumbroso, lluvia látigo invisible;
carros vistiendo épocas salpicadas, ropas manchadas,
trajes indiferentes: piel forraje huesudo. Alegres perros
vagabundos imitando desgracias pasajeras, desplazamiento
torpe dibujando cerebros, adornos irreales, fantasía absurda. 



SAGRADA REALIDAD

Ligero vuelo llevando rutas serenas, soledad distraída,
esencia pasajera, muerte olvidada viviendo entre matorrales.
muerte arrastrando nombre sagrado. Extraña mirada,
desorden, estilo. Fluye el adelantado refugio evolutivo,
lenguaje divino, cóncavas palabras. 




POÉTICA A MI MANERA

Sigue fluyendo el poema, cisnes retorcido alejados observan
envidiosos. Poemas partidos, cuello desecho, mexicano
airado sube tonos misteriosos, poesía llevando cantos
líricos de una época y no más.
Poeta soy restando cuello torcido, vaso santo con vida
profunda, ¡poesía oficial!
Vislumbra con mendicidad y amigos fotografiados,
desapareciendo desde sonrisas bufonescas, estilo propio
buscando estéticas.



PRODUCTO DE PAZ

Lejana estación, velocidad dorada, sabana distante, claro
amanecer. Luz divina, la paz misericordiosa desaparece,
presencia, cualquiera está en una guerra embutida, necias
almas vacías en el silencio desmedido. 



DE LA MATERIA SIN PENSAR

La mujer loca, espanta a los perros, la máscara apropiada
pierde su sencillez. Risas sospechosas con probabilidades
inciertas mirando rostros únicos como pintando rostros
similares.
Cuidado la vida vagabunda es una sorpresa única y puede
pasar, Jaime, en cualquier minuto del reloj.

Jaime Gómez Nieto 
Universos con figuras 
La Joven Parca 
Bogotá
Octubre de 2019 




jueves, 5 de diciembre de 2019

Juan Vicente Medina Cuentas


La poesía recurre a los recuerdos del poeta para parirlo y arrojarlo al mundo. El poeta con solo una  pequeña y brillante luz forcejea por abrir caminos. Va dejando atrás las sombras, las ataduras. 

La poesía es la madre que lo espera con los brazos abiertos.

Bienvenido Juan Vicente Medina al Claroscuro. 



Juan Vicente Medina. Tolú 

Abogado (Universidad de San Buenaventura, Cartagena) Especialista en derecho público (Universidad del Norte, Barranquilla) y Magíster en Derechos Humanos y Democratización (Universidad Externado de Colombia, Bogotá). 

Con la colaboración de unos amigos funda en el año 2004 el pliego literario El Capote. Miembro del grupo Anfiteatro de la ciudad de Cartagena. 

Primer puesto del concurso de poesía de la Universidad de San Buenaventura, 2005. Primer puesto compartido del concurso de poesía Terceros juegos florales de Sincelejo, 2005. 

Ha sido docente universitario y asesor en Memoria Histórica, DDR y Reparación Simbólica. 

En el 2006 publicó el libro “Dicha del musgaño” (Poesía, Ediciones Anfiteatro); “Para otro ojo conservo esta luz” 2018, (Poesía, Terrear Ediciones), tiene inédito el libro ¿Qué se hicieron los perros salvajes? (cuentos).



*¿Quién es Juan Vicente Medina Cuentas? 


Hay un niño que recibe los efluvios del mar en la temprana tarde. En el inmenso patio de la casa vecina se acongoja y se asombra. Son los primeros acercamientos con la complejidad y la elementalidad. El trompo que se estropea en las raíces del tamarindo, la niña enferma que emite sonidos guturales desde la habitación sombría, la anciana de pelo cano que te ofrece un mango, lo chachos de la cuadra. Maldad y bondad a un paso. Luego viene la escuela, el colegio, la carrera de derecho, la experiencia laboral en análisis del conflicto armado y la construcción de paz territorial. Y la poesía permanece en cada giro, quiebre, revelación, perdida. Es el mismo niño que hoy dialoga con Claroscuro. 


*¿Qué representa la poesía en tu vida?


Imagina este cuadro. Un adolescente está tumbado en una cama de lona. El sol que muere en el patio se cuela en medio de los calados e ilumina la habitación. A su lado hay un castillo de magazines literarios del Espectador, que en esa época dirigía el poeta Juan Manuel Roca. Los lee con avidez. Son cientos de ejemplares. Amarillos, húmedos, polvorientos. Todas las tardes dedica una o dos horas a pescar entre los mares de tinta una línea que lo libere de la modorra. Y la encuentra, se regodea, se hincha, se salva. Los magazines traen poemas, reportajes, cuentos, ensayos de diversas plumas. De Gutiérrez Girardot a Gil de Biedma. De Schopenhauer a José Manuel Arango. Eso representa la poesía en mi vida: una habitación que desde los trece años me prodiga dicha, comprensión, asombro, reflexión, libertad. 


*¿Cuál es o cuáles son tus obsesiones poéticas?


La infancia que arrastra una carreta llena de luces y sombras. Una madre que construye con palabras, hilo y aguja una generosidad sin precedentes que aún no alcanzo a digerir. Un padre que alimenta una memoria tan fecunda como la de Funes. Un padrino que se inmoló en los estertores del siglo XX. Todos los muertos cercanos y lejanos que me dejaron una palabra, una imagen, un olor clavado en la memoria. El aprendizaje de los ripios de los grandes poetas. El diálogo con la novela y el cuento. El cine que trastoca, por ejemplo, las pilatunas de Lars Von Trier. Las víctimas. Los victimarios. Los retos de mi tiempo. Allí van desfilando, una a una, mis obsesiones poéticas. 


*¿Cómo defines tu poesía o tu voz poética?


Es una búsqueda incesante por construir, palaustre en mano, una banca de concreto donde descanse la imagen volantona, los animales del ensueño, el sonido que te desacomoda, ese olor que te lleva directo a la casa de palma de los ocho años. Es una tensión placentera. Encontrar el punto preciso entre la imagen luminosa, terca, el concepto que no devora, la respiración equilibrada del verso y las palabras que se han ganado su presencia en el poema. 


*¿Con qué palabra te identificas? 


Me pides una y te doy cinco: Asombro, luz, horror, duermevela, musgaño. 


*¿Qué poetas o qué lecturas recomiendas?


En poesía: La isla en peso, de Virgilio Piñera; Versiones, de Eliseo Diego; Este lugar de la noche, de José Manuel Arango; Un Jardín y un desierto, de Giovanni Quessep; Lápidas, de Antonio Gamoneda; Agresión de las formas contra el ángel, de Héctor Rojas Herazo. En narrativa: Desgracia y Esperando a los barbaros, de Jhon Coeetze; Los detectives salvajes y 2666 de Roberto Bolaños; Las partículas elementales y El mapa y el territorio de Michel Houellebecq; El lugar sin límites, de José Donoso; Conversaciones en la catedral, de Mario Vargas Llosa. En filosofía: Todo Schopenhauer. 


*¿Consideras que la poesía es una herramienta necesaria en la formación, construcción y reconstrucción de sociedad?


Creo en una especie de Necro-vitalismo: aprender las lecciones de los muertos para profundizar la vida. 


*¿Qué opinión tienes de la poesía que actualmente se escribe en Colombia?


Considero que Colombia ha sido calumniada de tener una gran tradición democrática, filosófica y poética. Sin embargo, el tercer adjetivo es verídico. En Colombia se escribió y se escribe poesía de alto vuelo. Sobre todo, en las regiones. Me refiero a poetas como Rómulo Bustos y Lucía Estrada, por poner dos ejemplos actuales.  


*¿Hacia dónde va la poesía? 


"En los tiempos sombríos, ¿se cantará también? También se cantará sobre los tiempos sombríos." Bertolt Brecht. La poesía seguirá rodando como la noria y se detendrá en los retos de la época. Si quieres conocer sobre la actualidad de una región lee a sus poetas. No hay mejor brújula. 


*Fuiste uno de las poetas que hizo parte del Segundo Festival de Poesía de Neiva, cuéntanos un poco sobre esta experiencia.


Fue una experiencia vital. La comunión con los poetas y las poetas invitadas, el disfrute de la gastronomía y los paisajes del Huila, la conversación con los espectadores que ávidos de poesía visitaron los distintos escenarios, la risa y los aprendizajes. Todo lo anterior jalonado por el liderazgo de la poeta Ana Patricia Collazos. Tiene todo el potencial este festival para crecer y consolidarse. 


PARA OTRO OJO 
CONSERVO ESTA LUZ
Juan Vicente Medina Cuentas 
(selección de poemas) 



LA ASCENCIÓN DEL VAGABUNDO 

Asciendo a la región del frío. Allí la pureza se oculta.
Soy una ventana condenada que ya nada espera.
Dame señora del frío una espada que afile los besos
y libere las mariposas abandonadas dentro de los espejos.
Dame señora del frío una guitarra, una mano mutilada,
que devuelvan a mi rostro las formas del asombro.
Asciendo a la región del frío, como el vagabundo
que entra en una casa desconocida a recoger sus zapatos. 




IGNACIO I. R. 

Nunca los ágiles heraldos del sol cruzaron su alacena.
Desde niño descifró los labios lacerados por el puñal,
la mano fresca, rasgada, que lo masturbaba
bajo los almendros del empedrado patio. Muy cerca
los alacranes construían vitrales sobre su espalda amarilla,
flotaba una uña macilenta dentro de la vasija renegrida.
Ocho muertes tatuaron en su frente un círculo de brea.
Pequeño dios del azar, recorre las calles solitarias,
los aljibes abandonados en los patios olorosos a semen
y jalea de astromelias.
Nunca tuvo el metal una mano más firme.
Llega con la noche hasta la tumba de su madre
y deposita coco y panela sobre su lápida blanca.




MADRUGADA DE MAYO 


¿Alguien se preocupará por recoger mis huesos cuando baje
la marea?
¿Alguien desafiará a la tribu de lobos que husmean tras los 
largos pinos?
Alguien que me desabotone la bragueta y compruebe
el orden exacto de mis miserias,
la línea de alpiste que han dejado intacta los pájaros del alba.
Aquí estoy. Uña para una luna de mayo. Amor para las 
carencias de Ernesto.
Y que el mar lave los muslos viciados, los odios inconclusos,
el horror de la fe.



VUELVO 

Vuelvo al jorobado árbol de mango de los once años
levantado sobre aguas rosadas
donde velan su tedio los juguetes.
Mi abuela pasa lista 
a las empobrecidas muecas de sus muertos.
Vuelvo a abrir la puerta falsa de mi casa,
todavía de luto la noche,
y como una lechuza ebria
cruza el patio el pardo horror que ya somos. 



INMÓVIL DUELO DE LOS RETRATOS 

Sobre una mesa, inmóvil, permanece el último hijo muerto
de Augusta la barrendera.
Nunca osará levantar el velo que cubre la cuna.
Bebedizos de cebolla para el mal de amor
vierte sobre las sábanas malvas.
La noche en que su cabeza tocó el barro un saxofón quebraba
los límites de la memoria:
el alba ciega despertaba a los pies mugrosos de un minotauro.

Augusta deposita en el café de las seis la breve esperanza
de mirar de nuevo los amarillos ojos de su hijo.
Muerte se llama el roto sueño donde un espejo
refleja la risa vacía del hijo de Augusta la barrendera.
Pesa muy adentro el inmóvil duelo de los retratos. 




SOLO PARA EL OJO 

Dentro de una jaula, gozosos,
dos pericos reciben la lluvia.
La hierba se eleva entera, pura,
dentro o fuera de una celda.
Solo para el ojo anhelante
las celdas son prisiones.
Si alguien pregunta por la tierra,
háblale de un carpintero ciego
que recoge clemones bajo la lluvia,
o de la mano decidida, sudorosa,
que cierra los ojos al carcelero caído.

PARA OTRO OJO CONSERVO ESTA LUZ 

Ancho recuerdo de pez sobre una rama.
Redonda agonía de los ojos del carnero.
     Patio de escuela donde los niños
suplican por una cantinela bajo los cedros,
por un abanico de luz sin filo ni consonantes pedregosas.
     Para otro ojo conservo esta luz.
Desde otros patios el divino Adriano, el traidor Efialtes,
miraban la misma luz. Otro discurso disparaba la flecha. 

                                                           Juan Vicente Medina Cuentas 




PARA OTRO OJO
CONSERVO ESTA LUZ 
Juan Vicente Medina Cuentas 
Colección
CLAROS DEL BOSQUE
Terrear Ediciones 
2018








martes, 3 de diciembre de 2019

CUARTETO ELEMENTAL. Héctor Cañón Hurtado






Cuarteto Elemental, ganador del Premio Internacional de Poesía Paralelo Cero 2018, es el registro de alguien que ha visto las ondas que dibuja la piedra al caer en el agua. Poco a poco, en ese mismo ritmo, se van fundiendo otras sombras (la de los mundos reales o aparentes) con la sombra misma del poeta. Un ser que sabe que tanto la violencia como la belleza son una misma cosa, una amalgama de voces que se funden para reinventar el sabor de las semillas, la música de las estrellas, las estaciones que, de forma natural y mágica, obligan a cambiar los estados espirituales de lo visible y lo invisible, de lo que incluso se esconde en lo inefable y que el poeta tratará de hacer “fable”; es decir, transformar en estado poético lo que de otra forma no podría ser representado de mejor manera. Para eso existe la poesía, para eso la tierra gira y nos sentamos a contemplar su movimiento. Como diría Hölderlin, es poéticamente como el hombre habita la tierra. Y es en ese estado que vive Héctor Cañón, un hombre más entre la gran aldea de la humanidad que habita en su poesía.

                                                                                                                                  Juan Carlos Olivas



POESÍA EN SU PUNTO 
ACADEMA - CAFÉ 



El pasado sábado 30 de noviembre se llevó a cabo el primer recital de POESÍA EN SU PUNTO, encuentro literario organizado por Rudber Gómez (Papyrus Libros) y Sergio Antonio Chiappe (Claroscuro, blog de poesía) en Academa-Café.

Este primer encuentro contó con la presencia del poeta bogotano Héctor Cañón Hurtado. Tuvimos el privilegio de disfrutar la lectura de su poemario Cuarteto Elemental, libro de poesía ganador del Premio Internacional de Poesía Paralelo Cero 2018.

Fue un grato reencuentro con Héctor, una agradable conversación en torno a Cuarteto Elemental, acompañados de un gran pequeño grupo de amigos y de un muy buen café. 


                                                                                     Fotografía de Juan David Cáceres 

En Cuarteto Elemental, Héctor Cañón establece una correspondencia entre las emociones que enfrenta o que son intrínsecas del ser humano y los cuatro elementos esenciales que han formado lo que llamamos universo. El agua asemeja la tranquilidad, la tierra se asume al cuerpo, el viento hace lo propio con la espiritualidad y el fuego le da voz a la rabia. 

CUARTETO ELEMENTAL 
(selección de poemas) 


De Antes de las olas, el agua 

LA DANZA

He visto un animal
comerse a otro vivo en un instante. 
He visto mis manos suplicándole al desierto
no regodearse en la danza de la muerte. 
He visto mis ojos sedientos de río 
y la quietud de los capullos.

He visto la semilla en el bosque de la mente,
dispuesta como una ola sencilla
que se replica sin fin al amparo de los astros.

He visto a las sombras confundir los cuerpos
cuando hay solo una estrella en el firmamento.

He visto que no existe el tiempo un instante 
antes de la vida y de la muerte. 
He visto mi nombre ladrándole al río del día, 
a la sal del aire, 
a los barcos que se hunden en el horizonte.



EL CAMINO DE VUELTA

Las ondas que dibuja la piedra
al caer en el agua
regresan desde las orillas 
al corazón del hombre.

Todo lo que va y viene
es música nadando
a contracorriente.

El cuerpo no cambia 
al agitar su reflejo en el río 
ni la sombra se deshace
tras reposar en la noche.

La piedra del fondo sentencia 
que todas las aguas viajeras 
tienen un camino de vuelta.



De Al amparo de las hojas que agita el caminante 


PRIMERA ESTACIÓN

Caminaba entre las estaciones 
con la lámpara encendida y la mecha larga. 
Aunque el fuego pretendía alumbrar la cuesta, 
sus llamas solo borraban la huella abandonada.

Si quería tener amigos
y hablar con la certeza de los hombres,
solía sentarme al lado de viajeros sin yugo.

Veía en el agua de sus ojos
la espiral de las galaxias
y en las palmas de sus manos 
el prodigio de las constelaciones.

Siempre es afuera quien nos vive:
las personas que me amaron son tan ciertas 
como el nido donde sueñan 
las memorias que de ellas me conmueven.
 
Todo lo que no está a mi lado me abandonó
y mis tesoros son alucinaciones: 
lenguas que brillaban en el agua, 
palabras ardiendo como rocas en la sed.

El tiempo solo fluye 
si sus huellas se adelantan.


EPIFANÍA

Enfermedad es solo
una palabra testaruda: 
los lirios no paran de morirse
y siempre se ven bellos. 
En mis poemas llueve 
porque la tarea es nombrar
cada gota que estalla 
contra la muchedumbre de piedras.
La vida aquí es eterna, 
mas solo cuando hay lluvia
y los lirios lo agradecen.



De El desvanecimiento del contorno 


LA HUMILDE MONTAÑA 
escrita por el destino en mis pupilas.

El leve brillo que al respirar 
siembra en la mirada
el silencio de las flores.

La distancia desde los astros
hasta la palabra precisa.

Todos los versos se desvanecen
si aceptamos que el poema es aire.


ACARICIAR LA CERTEZA 
de que no tengo remedio 
me sana frente a la chimenea 
donde arden los poemas.

Las llamas siembran en la mirada
el mismo resplandor de la estela
que abandona al náufrago.

Se nos da la oportunidad de acomodar
los troncos que han de arder
mientras abrasamos sin pesar 
el destino de nuestros amantes. 

Bendecir la palabra herida 
la convierte en cicatriz, 
las cenizas revelan 
que el fuego es súbdito del aire.



De Los frutos de la ira prohibida 


PRIMERA FOTOGRAFÍA

Tiene antecedentes. En tres de sus últimos siete cuerpos enloqueció de nostalgia. Dice no recordar su nombre y provenir de un astro distante. De profesión navegante, asegura que a la deriva adquirió tatuajes y cicatrices. Tiene olor de dudosa procedencia y dimensión desconocida. De estatura media si se compara con otros y sin estatura bajo las estrellas. Perfil evidentemente trastocado por la luz y sin más seña particular que su adicción a la muerte. No registra enfermedad distinta de su cuerpo y afirma que él es su propia medicina. Dice que sus dos habilidades más pronunciadas son dormir si tiene sueño y comer si tiene hambre. Manifiesta que no necesita visitas porque está lleno de los que no lo conocieron, pero pide que le canten una canción de cuna para abrir el apetito. No se opone a ser registrado ni a que sus fotografías sean manipuladas. No tiene problema alguno con dormir a solas ni sabe porque está aquí, pero se declara satisfecho hasta el momento. 


PERDONO NUESTRA DEUDA 

Les escribo en el asilo que me esperaba desde antes de mi nacimiento. Muchas gracias por los buenos deseos que me expresan cada vez que no me visitan. Antes de que se me olvide, a mis ancestros debo pedirles que no se preocupen. El mal es genético. Por eso los perdono. Me tranquiliza saber que lo sufrieron en carne propia. Cuando vuelvan de visita por favor tráiganme su ausencia. De verdad que la extraño. Se sentirán contentos al no verme tan agradecido. A mis ex esposas les advierto que mi terapeuta me está empujando a poner límites. A la primera, le pido que le enseñe a la perra lo inútil que es eso de ladrarle a la luna. A la segunda le ruego que tenga la bondad de escuchar lo que no dice mi silencio. He hecho el mismo ejercicio con el suyo y la verdad es que quien quiera gozar de salud mental debería tenerlo como hábito. Incluirlo en la lista mecánica de asuntos cotidianos, antes de las comidas o bien tras cepillarse los dientes. A mis acreedores les juro que perdono nuestra deuda. De cara a la insensatez de la muerte nada en este desierto nos pertenece. 



Cuarteto Elemental 
Héctor Cañón Hurtado 




martes, 29 de octubre de 2019

SEGUNDO FESTIVAL DE POESÍA DE NEIVA. INVITADOS





POETAS INVITADOS 



Fernando Chelle (Mercedes, Uruguay, 1976). Poeta, narrador, ensayista, crítico literario y docente universitario. 
Autor de los libros: Poesía de los pájaros pintados; Curso general de lectoescritura y corrección de estilo; El cuento fantástico en el Río de la Plata; Muelles de la palabra; Las otras realidades de la ficción; El cuento latinoamericano en el siglo XX; SPAM; Las flores del tiempo; Cadencias que el aire dilata en la sombra y Palabra en el tiempo.
Su obra poética forma parte de diversas antologías. Sus poemas, ensayos y críticas literarias se han publicado en revistas, periódicos y portales literarios de más de treinta países. 
Parte de su obra ha sido traducida al alemán, al árabe, al catalán, al inglés, al italiano y al portugués. 
Ha recibido numerosos premios y reconocimientos, entre los que se podrían destacar: el Libro de Oro de la Literatura Colombiana; el Premio Nacional de Ensayo Literario (2017 y 2019); el Premio Internacional Sacra Leal de Poesía; el Premio a la Excelencia en Periodismo Cultural; el Premio Internacional a la Investigación Literaria y el Premio Internacional de Poesía Caños Dorados. 

En la actualidad, además de publicar artículos literarios en diversos medios internacionales, se encuentra vinculado a la Universidad Francisco de Paula Santander, donde es coordinador del Laboratorio de escritura PALABRA ESCRITA.


 El tiempo es el ahora

Este es el tiempo de mi poesía
voz de todos los tiempos que me habitan 
y a su vez
palabra cómplice de todos mis hermanos.
A lo lejos, suena dulce una guitarra
y me trae el recuerdo de ese oboe 
verde como pradera 
como el silencio de los campos.
Este es el tiempo de Homero y también el de Bécquer 
porque el himno gigante y extraño 
siempre es presente
ya que todas las voces se vuelven un ahora.




Deisy Catalina Pérez Gil. Hija adoptiva de Sincelejo Sucre. Administradora de Empresas. Nació el 29 de mayo de 1983.  Publicó su primer libro Cien lágrimas para una sonrisa. (2000). En esta época colaboraba para la Revista Institucional Caminos, dirigida por el Magister Daniel Rivera. Perteneció al Taller literario Manuel Zapata Olivella, de la Corporación Universitaria del Caribe Cesar en Sincelejo. Segundo puesto de los juegos florales de poesía Sincelejo, 2003; primer puesto compartido de los juegos florales de poesía Sincelejo del año 2005. Co-fundadora del Taller literario Ágora, en el departamento de Sucre. En el año 2007 publicó su segundo libro Sosteniendo la tarde. Co-fundadora de la Fundación Vozética, para promoción de la lectura y los derechos humanos (año 2011). Sus textos han sido publicados en suplementos literarios del Salvador y Perú.


Caballito de mar 

Al hijo que no alcanzó a ver la luz. 
Allí 
Oculta 
Entrañas adentro 
En el País de los “sin nombre” 
La vida estalla sobre sí 
Acurrucada en una lágrima. 
Entonces 
El corazón elige quedarse dormido, 
Ausente 
La canción, le da ritmo al silencio. 
Sometido el imperio del reloj sin agujas, 
El metal ahuecado irrumpe en busca de rojos marchitos. 
Los ojos se fijan en la blanca luz  
Contemplan en la sombra un rostro menos gris 
Unos brazos semejantes al viento. 
Detrás de la ventana 
Una mujer arrulla su dolor en secreto.



Juan Vicente Medina. Tolú 

Abogado (Universidad de San Buenaventura, Cartagena) Especialista en derecho público (universidad del norte, Barranquilla) y Magíster en derechos humanos y democratización (Universidad Externado, Bogotá). Con la colaboración de unos amigos funda en el año 2004 el pliego literario El Capote. Miembro del grupo Anfiteatro de la ciudad de Cartagena. Primer puesto del concurso de poesía de la universidad de San Buenaventura, 2005. Primer puesto compartido del concurso de poesía Terceros juegos florales de Sincelejo, 2005. Ha sido docente universitario y asesor en memoria histórica, DDR y Reparación simbólica. En el 2006 publicó el libro “Dicha del musgaño” (poesía, ediciones anfiteatro); “Para otro ojo conservo esta luz” 2018, (poesía, terrear ediciones), tiene inédito el libro ¿Qué se hicieron los perros salvajes? (cuentos).


Ancho recuerdo de pez sobre una rama.
Redonda agonía de los ojos del carnero.
      Patio de escuela donde los niños 
suplican por una cantinela bajo los cedros,
por un abanico de luz sin filo ni consonantes pedregosas.
      Para otro ojo conservo esta luz.  
Desde otros patios el divino Adriano, el traidor Efialtes,
miraban la misma luz. Otro discurso disparaba la flecha.



Sandra Pinzón Aguirre (Sandy Gaviota

Nace en Bogotá. Cantora de la poesía, ha grabado dos discos compactos con su obra poética. Participa activamente en programas culturales de radio y televisión. Promotora de tertulias literarias en la ciudad de Bogotá. Con su obra ha participado de diversos eventos literarios de la Casa de Poesía Silva. Lidera la Organización Nacional de Organizaciones Artísticas desde el año 2010. Escribe para la revista Poetas del mundo Azahar de España entre otras publicaciones literarias. Hace parte activa del Parlamento Internacional de Escritores y recientemente representó a Colombia en el Perú, en un Encuentro de poetas y gestores culturales.


En voz baja

Soy leña seca
en el fogón del tiempo.
Soy amanecer, soy viento,
momento cálido,
nube blanca, puro sueño.
Soy amor y llanto,
ave viajera y estrella.
Tengo sonrisa de niña 
por eso
clamo, clamo tanto!
Soy suave como un deseo
dicho en voz baja.



Jaime Gómez Nieto. Escritor colombiano (Bogotá, 1958). Ha publicado los libros Treinta poemas (1989, 1990), Individual (1994), Poemas a mi manera (1997), En busca del lenguaje (2000) y El vacío llega como inoportuno visitante (2008). Colaborador de revistas y periódicos en Colombia y a nivel internacional. Sus poemas han sido divulgados en diferentes antologías. En 2004 participó en el evento “Alzados en almas”, organizado por la Casa de Poesía Silva. En 1997 quedó finalista en el Sexto Concurso Internacional de Poesía de la revista La Porte des Poetes, en París. Es licenciado en español y literatura de la Universidad El Bosque de Bogotá. Es director de la revista La Joven Parca: literatura y revelación. Editor independiente y participante del Parlamento Internacional de Escritores.



Jorge Elías Guebely Ortega nació en Barranquilla. Fue profesor de literatura en la Universidad Surcolombiana de Neiva. Estudió en la Escuela Normal de Barranquilla, en la Universidad Libre de Bogotá, en el Instituto Caro y Cuervo y en La Sorbona donde se doctoró en Literatura Latinoamericana.

Además de su amplio trabajo como investigador y estudioso de la literatura, se ha dedicado a profundizar en la poética de José Eustasio Rivera desde las artes plásticas. Presenta en este festival una muestra de su aproximación pictórica a los sonetos de Rivera, que estarán expuestos en el café literario Puntos Suspensivos.



Marcos Fabián Herrera Muñoz. Nació en El Pital (Huila), Colombia, en 1984. Ha ejercido el periodismo cultural y la crítica literaria en diversos periódicos y revistas de habla hispana. Escribe en las páginas culturales del diario El Espectador de Colombia. Autor de los libros El coloquio insolente: Conversaciones con escritores y artistas colombianos (Coedición deVisage-con-Fabulación,2008);  Silabario de magia – poesía (Trilce Editores, 2011); Palabra de Autor (Sílaba, 2017); Oficios del destierro ( Programa Editorial Univalle, 2019 ); Un bemol en la guerra ( Navío Libros, 2019).

Ritual

Hemos aprendido a convocar el sueño y
            Ahuyentar el ruido,
Para conocer las revelaciones de los
           Atormentados.
Hemos prendido fuego para escuchar el
             Mensaje perdido del crepitar en la
             Hoguera.
Nos hemos extraviado en caminos de
         Guijarros y hierbas indómitas, en
         Busca de brizna que nos enseñe el
         Sendero.
Aún no hemos encontrado la quintaesencia
             De esta arena ignota y la cartografía de los
             Sueños ignorados.


Mayra Alejandra Perdomo. Neiva.  Licenciada en Educación Artística  egresada de la Universidad Surcolombiana y Especialista en Gerencia Educativa egresada de la Universidad Minuto de Dios. Reconocida artista y gestora cultural. Ponente en el Museo de Arte de Mali en Lima Perú. Nombrada por la Alcaldía de Neiva y la Secretaría de Cultura municipal como Gestora de Paz de La ciudad de Neiva por sus proyectos culturales y Artísticos en las comunidades más vulnerables, su inspiración su hija Dulce María Medina Perdomo de 6 años, quien le acompaña con sus interpretaciones infantiles. Actualmente es la Directora de la Academia de Artes del Huila y Líder de procesos de Investigación en el Área musical  de la Licenciatura en Educación Artística en la Corporación Universitaria Minuto de Dios.

Cuando dejamos de soñar 


Muchas veces frustrada en la cama 
permanecía Eva, ella era quien no lograba avanzar
creía que todo ya estaba perdido, 
creía que todo había acabado
que el mundo caía a pedazos delante de sus ojos

lagrimas caian y se llenaba la habitación de lágrimas
 ella se ahogaba allí 
buscando ya en la profundidad de sus lágrimas un hueco para respirar.

siempre lo hallaba y respiraba pero era Eva quien volvía al mismo lugar
se convirtió como en el vicio de su Karma malévola
que no la dejaba o más bien ella no dejaba.


luego de tanto tic tacs de sus relojes, Eva partió a un lugar más sobrio, 
allí pudo abrir sus ojos sin ahogarse, 
allí abrió sus brazos, sus alas y empezó a volar, 
allí abrió su boca y empezó a cantar

era un lugar mágico las flores hablaban  y le decía llegaste
te esperábamos
ella creía que era un sueño más su realidad era esa.

luego empezó a caminar entre las pinturas más brillantes y cada paso que Eva daba 
dejaba una obra corta y abstracta
Solo ella podía
 entender y eran sus pies
los creadores de maravillas en aquel lugar

Eva  decía estoy muerta?
No, le decían las flores, 
Entonces qué lugar es este
y las flores le decían estás donde nos creaste
tu mente, osea que no me he ido
No.... dijeron las flores.

Eva intentaba  detener esta locura
pero al final decía prefiero esto al vivir mi vida,  
vacía, con torturas, llenos de vicios del mundo 
donde la gente más bruta se pone.

prefiero quedarme aquí pero se que no por mucho tiempo
solo déjame y seguiré ahogándome entre mis pensamientos, para danzar, y pintar lo que quiero ver en mi vida en realidad.

una obra que con mis pies dirigen cuál sera el paso a continuar. 

Eva  la creación y  yo soy creación 


Rudber Eduardo Gómez. Neiva. Bibliófilo y librero.
Licenciado en Filosofía y Letras, con experiencia docente de 20 años en los distintos niveles de educación. Miembro fundador del Colectivo Filosófico La Cigarra. Amante de la escritura, prepara su primer poemario, un libro de relatos en honor a su padre y una novela juvenil sobre la historia de Pitalito. Coautor del libro de poesía Trifolium (Ediciones El Magolo)

Comprometido con la cultura huilense. En proceso de metamorfosis.


Creo que nací viejo
Colecciono libros
billetes
monedas
estampillas
y derrotas.

Creo que nací viejo
Me detengo a observar las puestas de sol
y hablo a solas
conmigo mismo.

Creo que nací viejo.
Soy obcecado.
Hablo de política
filosofía
historia
y de literatos muertos.

Y aún así,
viejo como creo que soy,
viejo como soy,
soy un niño
que espera la muerte
como un regalo nuevo.



Sergio Antonio Chiappe Riaño (Bogotá, Colombia, 1972). Actualmente reside en la ciudad de Neiva.
Poeta y gestor cultural, administra el blog de poesía Claroscuro.

Poemas suyos hacen parte de diversas antologías y revistas culturales.
Ha participado en varios encuentros literarios en Colombia.

Autor del poemario El árbol de los ahorcados (Rosa Blindada Ediciones, Cali 2017). Libro distinguido con EL FAJÍN DE ORO otorgado en abril de 2018 en Lima, Perú por la Revista Cultural Olandina y la Casa del Poeta Peruano.


A DÓNDE VAMOS
cuando la tierra es apenas
un débil trazo

un apagado murmullo.

A dónde ir
si de la vida solo queda
un puñado de ceniza.




Arnulfo Rojas Yáñez (1947), Chaparral, Tolima. Es licenciado en Lingüística y Literatura de la Universidad de la Sabana.
Siendo muy niño su familia se traslada a vivir a Timaná, Huila. Allí desarrolló su oficio como educador y docente e influyó positivamente en la dinámica cultural e intelectual de la región.  
Es autor del libro Silva, el poeta de la muerte. Estudio y cosmovisión (Editorial Caza de Libros) 





Jesús Rodolfo Agudelo Salazar. Nació en Pensilvania, Caldas,  en 1.947.
Es bachiller del Seminario Menor “San José” de Pereira, licenciado en Filosofía y Letras de la Universidad Santo Tomás y especialista en Comunicación y Creatividad para la Docencia de la Universidad Surcolombiana de Neiva. Se desempeñó como docente de Español  y Literatura en Anserma (Caldas), en Tello, Teruel y Gigante (Huila). Culminó su labor docente en el Colegio Nacional “Ismael Perdomo” de este último municipio. Conforma el trío “Luis Alberto Osorio” con Hermes Trujillo  y Luis Alirio Embús.

Ganó el Concurso Departamental de Cuento “Humberto Tafur Charry” en 1.994; ha colaborado en los suplementos culturales de “La Nación” y del “Diario del Huila”.
Coautor de la Monografía de Gigante (1.989) y forma parte de los textos colectivos Memoria secreta de la infancia” (Neiva, 2.004), “Parvulario” (Neiva, 2.005), “Los mejores textos de Gigante escritos por sus mejores hijos” (Jorge Eliécer Peña, Neiva, 2.006), “Los nombres del viento, muestra contemporánea de poesía huilense” (Neiva, 2.011) y “Poeta de estos y otros lares” (Fundación Cuatrotablas, Garzón, 2.012).

OBRAS

POESÍA: “Entre espigas y abrojos” (1.998); “Siempre seremos tristes” (Altazor Editores, Neiva, 2.009); “Mientras cae la noche” (Altazor Editores, Neiva, 2.010); “Vengo a expresar mi desazón suprema” (Altazor Editores, Neiva, 2.013), y “¡Que nos dejan sin patria, amada mía!” (Thalassa Editores, Bogotá, 2.017).
CUENTOS: “Venga, hermano, le cuento” (Neiva, 2.000); “Cuentos que no son cuento” (Neiva, 2.014), y “La boda de los ratones y otros cuentos rimados” (Neiva, 2.018).
NOVELA: “Antes de que caiga la noche” (Altazor Editores, Neiva, 2.013).
RELATO: “Nuestro duende de la guarda” (Cuadernos Cuatrotablas, Garzón, 2.016. 




Mercy J. Olaya, es abogada en asuntos de arte y cultura e investigadora egresada de la Universidad Surcolombiana, evaluadora y asesora especializada de proyectos del programa Ondas de Colciencias, profesora universitaria, activista cultural y
aprendíz de música y artes visuales. 

Hija de la montaña luminosa nacida en el valle de las tristezas, bajo el seudónimo de LIETAYA ha explorado las texturas, las líneas, los colores y las formas que su territorio le ha enseñado con paciencia para permitirle parir una serie de ilustraciones que se engendraron en la confabulación de versos y cantos poéticos de otras mujeres que inspiran a la ensoñación, a la memoria y la palabra en la atmósfera de tornasoles en que habita la tierra de Guatypán y el Guaca-hayo al sur de los andes colombianos.