domingo, 7 de mayo de 2017

Soledad Castresana. Los poemas




Soledad Castresana nació en la provincia de La Pampa, Argentina.
Estudió Letras en Buenos Aires

Ha sido invitada a varios festivales de poesía, entre los que se cuentan:

II Festival Latinoamericano Poesía en el Centro (2010, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires)
VI Festival Internacional de Poesía (2011) de la Feria Internacional de Poesía de Buenos Aires.
V Festival Ojo en la Tinta (Bogotá, 2013)

Publicaciones:

Carneada (Alción, 2007)
Selección natural (Fondo Editorial Pampeano 2011)
Contra la locura (El Ángel Editor, 2015)

Poemas suyos también figuran en las siguientes antologías:
Poetas argentinas 1961-1980 (del Dock, 2007)
Última poesía argentina (En danza, 2008)
Un libro oscuro (Bajo la luna, 2011)


La voz poética de Soledad Castresana es agua desbordada afilando las piedras. En conjunto su obra (cada libro con su propia estética) nos lleva a escenarios donde escuchamos con vehemencia la hondura del instante. 

Bienvenida Soledad al espacio Claroscuro.

Poemas 

Advertencia a los que se pierden por deseo

Para no llorar
Capitán prefirió
que le arrancaran el ojo

moscas verdes
le copulaban la cuenca

papá se acercó
con la navaja

el ojo era chiquito
en su mano de héroe

el perro no se movió

sostuvo la mirada del filo
mordió el aullido

nunca dejó que le taparan el hueco.

De: Carneada
2007






Madre e hija

Esperamos
que vuelva el hombre
con las manos vacías
y se entregue
como alimento.



Parturienta

Cualquier cosa
que sale de este cuerpo
es mía.


Hombre sin pierna

No es nostalgia.
Es el dolor
que está perdido.

De: Selección natural.
2011



Cacería

Nos dijeron que heredamos la lengua y las marcas de la piel, pero nada dicen todavía del silencio que crece en nuestra casa como un río.

Afuera andan sueltas las palabras con los tigres y en el jardín sólo hay piedra.

Nosotras no queremos esperar lo que es incierto. En cuanto baje la luz, soltaremos los perros.


Nuestra casa

Ella tiene miedo de que ese señor triste con los brazos estirados clavado en la pared se le caiga en la cabeza mientras duerme.

Esta nunca fue nuestra casa, le digo. Estos miedos no son nuestros.

De: Contra la locura
2015


                                                                              Soledad Castresana

1 comentario: