miércoles, 1 de marzo de 2017

Carlos Norberto Carbone. Los poemas

En la peluquería

Mamá me sentó en el sillón de la peluquería y me dijo que no llorara, que cortarse el pelo no duele.
El peluquero terminó de cortarme y veo pelo blanco en el piso.
Mamá nunca me dijo que el tiempo pasaba tan rápido.

Del libro Marca





Cazadores

El camarógrafo se acerca al león
es encantador ver el entusiasmo por su toma
cada vez más cerca de la presa.

El camarógrafo sigue al león.
El poeta sigue al poema.

El león merodea y de reojo mira su presa
el poema merodea y de reojo siente
el calor de su presa.

El camarógrafo se queda sin aliento
cuando el león avanza sobre él.

El poeta se queda sin aliento
cuando el poema entra en él.

El león salta sobre el camarógrafo.
El poema salta sobre el poeta.

El camarógrafo huye.
El poeta no.

(poema del libro Áspid)





Esos rostros cansados

Veo rostros resignados
sin huellas de esperanza alguna
rostros de miradas entregadas
a la limosna de cada quincena.
Habrá aún algún destello
en sus adustos gestos cansados
o sólo un remanso tinto
donde nadarán sus penas.
Me pregunto qué hacer
por dónde pasan las palabras
que nunca llegan a esa multitud de orejas.
Todos los días me repito la tarea
como una lección inconclusa
los cansancios y carencias.

Esos rostros            espejos de mi rostro
tal vez llevan alguna esperanza
entre miles de palabras.

Otra vez nuestro tren largará con retraso.

Del libro: 12 Ciudadanos Mas+1







La poesía es mi religión

Entonces
dejé que el azúcar
                                   de su voz
se disuelva en mi sangre
                   para que tengan sentido
éstas palabras

                                   que canto.

Del libro: Miradas de fuga



                                                                   Carlos Norberto Carbone

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