jueves, 23 de junio de 2016

León Peredo. La entrevista

León siente el asfalto, las huellas de la muchacha, de la paloma, del obrero, de la vida.

Un gusto conversar con el querido amigo León que un día decidió vender sus obras en la playa, los parques,las plazas, estrechar manos, sostener miradas.

Claroscuro da la bienvenida al poeta Peredo.

 *¿Cómo llegaste a la poesía?

A la poesía no llegué todavía. Con la poesía pasa lo que sucede con la utopía según Galeano: La poesía nos hace caminar, nos exige esa permanente peregrinación por la palabra. Cuando llegamos a la poesía, nos anquilosamos, perdemos esa ludicidad nómada y nos volvemos sedentarios agricultores de la comodidad poética.  Por otro lado estoy convencido que uno nunca llega a la poesía, y si llega cae fulminado a sus pies. Mi andar hacia la poesía empezó en mi adolescencia: las palabras lo saturaban todo, se desprendían solas del cuerpo, se arremolinaban ansiosas, y esa hojarasca se fue haciendo cotidiana y uno debía salir a diario con una escoba y un rastrillo a hacerse cargo de las palabras.

*¿Qué tan cerca o qué tan lejos se encuentra el hombre (en su quehacer día a día) de la poesía?

La poesía es una cosa absolutamente prescindible. No solamente hoy sino siempre. Así como son prescindibles los abrazos y las guerras, los edificios públicos y los guardapolvos, los zapatos y los trasatlánticos. La poesía es una tecnología de avanzada, primero fue la palabra, luego la poesía: esa cosa accesoria, esa bijouterí de la lengua. El problema, la controversia, si se quiere, estaría en lo siguiente, en responder la siguiente pregunta: ¿Qué cosa es absolutamente imprescindible en la vida humana, de qué cosas el hombre no podría alejarse sin poner en peligro su propia continuidad sobre la Tierra? Tres cosas: comer, dormir y reproducir la especie. Todo lo demás es prescindible. Ni el amor sería necesario, hipótesis que se propone -por ejemplo- en Un mundo feliz (1932) de Aldous Huxley. Sin embargo cabe preguntarse también lo siguiente: ¿Qué hace humano al humano? ¿Masticar, dormir, reproducirse? Eso también lo hace cualquier otro mamífero. Yo no sé cuán cerca o lejos se halla el Hombre de la poesía, pero parafraseando a Gelman, aunque la poesía sea prescindible debemos sentarnos y buscarla. Buscarla siempre. Arrancar los azulejos del baño, la cerámica del suelo y buscarla.


*¿Qué consejos darías a las personas que entran en el universo de la poesía?

El consejo es un género tiránico siempre. Suele empezar con el condicional "si" y seguir con una disquisición del orden moral o empírico. Por eso no aconsejo. Pero digo esto: la poesía es exigente, es un gimnasio. En el gimnasio se trabaja y mucho. Quizá hagamos mal los ejercicios, no importa; los haremos de todos modos. Debemos observar con respeto y humildad el trabajo físico de los otros atletas: mirar para aprender. La poesía jamás es hija de un genio descontextualizado: Rimbaud sin Boudelaire y sin Villón no hubiera sido más que un adolescente jactancioso. Vamos a notar que otros gimnastas levantan pesos más pesados: cada cual atienda su ejercicio y entrena y  entrena y entrena. Si estamos toda la vida en el gimnasio y no fuimos capaces de obtener un solo músculo no importa: lo que importa es haber trabajado con honestidad siempre. 


*He visto tu labor y tu entrega en los proyectos que adelantas, me refiero a Poesía al Toque y Poesía Bigote y también he presenciado tu dinamismo en la red virtual. ¿Cómo van esos proyectos y cómo ha sido tu experiencia en la "poesía virtual"?

Los proyectos son siempre propuestas colectivas. Uno puede arrojar la piedra pero es el conjunto infinito de átomos quienes realizan el resto del trabajo. Ninguna de mis propuestas hubiese alcanzado a cruzar el umbral de la puerta de mi casa si del otro lado no hubiera habido siempre una mano presta a recibirla. 

Creo en la poesía, creo sobre todo en la capacidad de hermanar que tiene la poesía: un poeta que niega a otro, no es poeta, es un mercenario de la lengua. Y creo en el trabajo duro con la palabra: podrán experimentarse hechos asombrosamente bellos o no.  No me importa el producto sino el proceso. La energía vital que uno le pone a la poesía. 


*¿Cómo defines tu poesía?

No creo en "mi" poesía. Como dije más arriba acerca de Rimbaud: ningún poeta es un ente increado. 
Creo en "la" poesía. Un poeta no debería jamás adueñarse de lo que escribe porque la lengua de la que se vale es un sistema de signos que pertenece a toda la humanidad. Hoy le toca a Equis escribir un poema, mañana a Pepe, pasado a mí, luego a vos, luego a Saratapa y así...a "la" poesía la defino del siguiente modo:   poesía es.


El invitado



León Peredo nace en San Justo, provincia de Buenos Aires, en 1978.  A los 6 años de edad se traslada con su madre y hermana a la ciudad de La Plata. Allí obtiene el título de profesor en Letras.

Edita plaquetas de poesía en Editorial La Lápida, del poeta y novelista Matías Esteban. Con éste último crean la revista literaria Forthedon o Fortedhon que circuló durante varios años en las calles de La Plata y en forma virtual.  Editó con Del Refalón Edizyones siete libros de poesía, entre ellos: Amordemivida, Fragmentos lacanianos, Un ojo de tu cara, Échale la culpa a Freud. Con el mismo sello editorial publicó ocho novelas, entre ellas: Los perros de la noche, El amor de Colette, Los hijos de Darwin, Cajas Chinas.

Participó en el colectivo poético Poesía en la calle y actualmente participa en PoEsíA al tOquE.

Es docente y papá de una nena hermosa llamada Morella.  Con la poeta Paz Bongiovanni crean y dirigen la editorial Homoludens Ediciones Artesanales, desde donde proponen la inclusión editorial. 

León lleva vendidos más de 4500 libros en las calles: desde 2013 decidió vender él mismo sus obras en plazas, colectivos, parques y playas. 

2 comentarios:

  1. Un muy hermoso reportaje a un singular y querido poeta...para mi lo he llamado "Poeta del asfalto", sus poemas trascienden las letras de aquellos que solo escriben sin poner el corazón en ellas..las suyas son el arte de vivir diario...

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  2. Gracias Luis Julio por darte una vuelta por Claroscuro. León Peredo es un excelente poeta.

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