sábado, 2 de julio de 2016

Fadir Delgado Acosta. La entrevista

Fadir Delgado Acosta habla con contundencia, desnuda los miedos colectivos, desgarra las máscaras. El hombre es un animal complejo, lleno de vacíos, incertidumbres, un animal que oculta su verdadero rostro, distorsiona su verdadera voz. Fadir recorre las calles, reconoce en la mirada de un extraño, su propia mirada, la mirada de todos, y la escribe, la nombra sin nombrarla.

Bienvenida querida poeta a las páginas de Claroscuro.


*¿Cómo nacen tus poemas?

Sólo se que lo que escribo parte de la necesidad de decir algo, es la carne de lo que me asombra, de eso que palpita para ser escritura. Me alimento de lo simple, de lo sencillo, del camino que tienen las cosas para ir en busca de la luz o del abismo.


*Por lo general, los poetas nos casamos con alguna o algunas palabras en particular, y sobre ellas construimos nuestra obra, ya sea por su fuerza o por su simbolismo. ¿Cuáles son esas palabras para ti?

Es cierto, por ello la palabra no es para el poeta una simple unidad lingüística.

Quien escribe debe buscar incesantemente lo que se oculta detrás de ella, lo que dice en su interior, aquello que el lenguaje corriente no es capaz de descubrir. En ese sentido, para mi la palabra es un objeto mágico capaz de dar a luz realidades que no vemos. Y quizás, parafraseando a Borges, al otro lado de la palabra está Dios.

Por ello mi vínculo es con la palabra en general, no con unas en particular. Pero si tengo que mencionar algunas, se me ocurre ahora: armario, ajonjolí, pez, olivos, temblor, orilla...


*Cuéntanos un poco sobre ti experiencia como Gestora Cultural y de las actividades socioculturales que lleva a cabo la Fundación Casa de Hierro. ¿A través de la poesía se puede construir o reconstruir sociedad?

La gestión cultural es para mí una manera de materializar el discurso poético. Es el camino para generar espacios humanos y de reflexión.  Es urgente que en un mundo (siempre lo digo) que va de afán y no se detiene, generar espacios de pausa que permitan ver más allá de las formas y de las velocidades alienadoras.

Con Casa de Hierro tenemos un trabajo de 14 años en Barranquilla. Trabajamos en el espacio público a partir del arte y tenemos una labor que incluye al ciudadano en general.
Para mí el arte es la posibilidad de cuestionarnos, y cuando uno se cuestiona, entiende y se aproxima mucho más al interior de la realidad. El arte, no sólo la poesía, nos permite preguntarnos el sentido de la existencia. El arte nos da las preguntas para construir nuestras propias verdades. 

La poesía nos conecta con las diferencias y nos invita a convivir con ellas. 


*¿Hacia dónde va la poesía?

La poesía es incertidumbre. Si respondo esa pregunta, ya no tendría sentido. Más bien me pregunto ¿hacia dónde vamos nosotros? Si es que vamos...


*¿Qué similitudes y qué diferencias encuentras en los escenarios poéticos de Bogotá y Barranquilla?

Mira, uno creería que en Bogotá los eventos poéticos son multitudinarios pero no es así, tal vez se deba por la abundante y variada oferta cultural de la ciudad o por el tamaño de la misma. Pero bueno, eso no es exclusivo de una ciudad. Sabemos que es difícil aglutinar personas alrededor de la poesía.

En ese sentido valoro de Bogotá los diferentes espacios que tiene alrededor de la poesía y del arte en general. Pienso que faltan espacios más permanentes. Son muy pocos. La Fundación Trilce hace un gran trabajo manteniendo un espacio mensual de poesía, lo cual no es fácil. 

En Barranquilla son muy pocos los espacios. El único que realiza lecturas mensuales es Poetas bajo palabra. Hay otros pero no tienen continuidad, se hacen una vez, y otros, dos o tres veces al año. Pero esos espacios normalmente tienen una gran cantidad de público asistente, lo cual hace percibir que son muchos los que quieren este tipo de eventos en Barranquilla. 


La invitada



Fadir Delgado Acosta, Barranquilla, Colombia. Escritora.

Autora de los libros La casa de hierro y El último gesto del pez. 

Egresada de la Maestría en Creación Literaria de la Universidad Central de Bogotá. 

Sus textos han sido publicados en diferentes revistas literarias nacionales e internacionales. 
Invitada a distintos festivales y encuentros culturales en países como Francia, Canadá, México, Perú, Cuba, Venezuela y Ecuador. 

Obtuvo el Premio de Poesía del Concurso Internacional de Literatura de la Universidad de Buenaventura (Colombia) en el año 2014.
Ganadora de la Residencia Artística en Montreal por parte del Ministerio de Cultura de Colombia  y de El Consejo de Artes y Letras de Quebec, en el área de literatura en el año 2013.
Ganadora de la convocatoria internacional de La Oficina de la Juventud de Quebec  para participar en un intercambio literario en esa provincia en el año 2010.

Su libro El último gesto del pez fue traducido al francés por la editorial Encre Vive de París en el año 2015.

Ha recibido reconocimientos  como Joven Sobresaliente en el Campo de las Artes en Barranquilla y obtuvo el primer lugar en poesía en la 6 Bienal de Noveles Escritores Costeños que se realiza en Barranquilla.

Es tallerista literaria y coordinadora de la Fundación Artística Casa de Hierro de la ciudad de Barranquilla 

2 comentarios:

  1. Felicitaciones. Una gran entrevista para reflexionar sobre la Literatura, en dos grandes ciudades como Bogota y Barranquilla.
    Los poetas no buscamos la Poesía, ella nos busca. Un día llega ebria golpeando las entrañas, interrumpiendo el día mostrándonos su rostro de ceniza y de bailes confusos, poblando nuestro mundo, con un fuego que arde en la sangre calcinando la existencia. Entonces nos convertimos en arcilla en sus manos.

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  2. Gracias por tu comentario Fundación Casa de Hierro, concuerdo plenamente contigo, la poesía nos elige, nos dice, nos presta su voz.

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