martes, 12 de julio de 2016

Diana Carolina Daza Astudillo. La entrevista

La poeta, la mujer, el ave, nace  día a día, se construye sobre ella misma. Se reinventa.  Teme a la oscuridad pero a la vez se siente atraída por ella.  Un rayo de luz la atraviesa. Tiene fe en sus alas.

Diana Carolina Daza astudillo se descubre, se ve reflejada en el otro, en los otros. Escribe. Es su manera de explicar el mundo.

Bienvenida Diana a las páginas de Claroscuro.


 *¿Qué te impulsa a escribir?

El primer acercamiento que tuve con la poesía fue a los 12 o 13 años. Recuerdo que sentí la necesidad de escribir en una agenda lo que me dolía y no podía compartir con nadie. En ese entonces carecía de valentía para expresar mis sentimientos. Durante mucho tiempo, todo lo que me pasaba por la cabeza era mi más grande secreto. Uno de los temas que me rondaba por esa edad, y que de alguna manera me ahogaba, era el tema del amor -fui precoz en ese campo, me enamoré de los hombres desde que tenía 7 años- desde entonces, ellos se convirtieron en un objeto del deseo, llevándome a un estado de contemplación hacia eso que no podía tener, creaba escenas y diálogos que nunca viví, pero que aterrizaban en aquella agenda tomando cuerpo con las palabras. En ese primer momento de mi vida con las letras, puedo decir entonces, que el silencio y mis más grandes secretos, fueron lo que me impulsaron a escribir.

Años después, cuando conocí la ciudad, conocí también las herramientas de la escritura y la responsabilidad que esto traía, así que tomé cada vez más en serio este oficio, que trato de hacer de la manera más honesta posible. Frente a esta pregunta y con el reposo de los años , me doy cuenta que ese mismo silencio, ese no poder decir a otros algunas cosas de la manera como quisiera, es lo que me impulsa a escribir. Aún disfruto mucho habitar ese lugar íntimo de los 12 años, ese lugar al que nadie puede entrar, pero que gracias a las palabras puedo mostrar, como a través de una ventana. Aunque pensándolo bien y contando con 36 años ya, otra de las cosas que me impulsan a escribir, por lo menos en este momento de mi vida, es ese miedo a olvidar. Mi memoria es frágil, de alguna manera busco fotografiar cosas en lo que escribo para recordar, como un mapa de mi vida. 


*¿Qué es la poesía en tu vida?

La poesía en mi vida se ha convertido en refugio, puente, puerta, bastón, ese faro que me indica el camino. Esa habitación en la que puedo gritar, desbaratarme, llorar, celebrar. Ese lugar íntimo que me hace sentir dueña de algo, un espacio donde he podido construirme, romperme y reinventarme como mujer y como creadora. Ese paisaje donde he encontrado amigos, ciudades, estados del alma, animales de montaña y de mar. Ella me ha permitido conocer lo mejor y lo peor de la especie humana. 

La poesía ha esculpido mi vida en los últimos 20 años, creo que era algo de lo que no podía escapar y en verdad, espero seguir al servicio de ella, desde la creación o la gestión; que es otra de mis pasiones.  Me hubiera gustado ser pintora o bailarina, pero ninguna de estas artes se me concedió, así que celebro todos los días que la poesía esté en mi camino, eso ha hecho los días con sus noches más emocionantes y gratificantes. 


*En tu opinión Diana ¿Cómo ha sido y cómo es la voz de las mujeres en la poesía latinoamericana y colombiana?

La pregunta es ambiciosa, porque considero que nada más hablar de la voz poética, ya es un tema amplio que exige estudio e investigación. ¿Imagínate la voz de la mujer en la poesía colombiana, y ni que decir en Latinoamérica? Respeto profundamente a los señores y las señoritas críticas y académicas, quienes seguramente harían un mejor mapa al respecto.   Así que tendría para decir, desde lo poco que conozco y he sentido en los últimos años, que cada una de las mujeres que se ha dedicado a escribir poesía desde la época y el entorno que le haya correspondido, ha emprendido una búsqueda de esas palabras y esa música que le ayude a describir, dibujar lo que desea decir.   Creo que la voz de las mujeres en la poesía ha sido revolucionaria, al trabajar por combatir los mecanismos patriarcales que aún hoy, después de tantos logros, se siguen viendo en la sociedad.

Resalto nombres como Blanca Varela, Olga Orozco, Pizarnik, Idea Vilariño, Alfonsina Storni, por citar mis conocidas y favoritas, y para Colombia María Mercedes Carranza, Lucia Estrada y debo citar a Mery Yolanda Sánchez, a quien admiro y respeto por su buen trabajo poético.
Que sea la ocasión para decir que muchas de mis contemporáneas están trabajando duro, con respeto, frente a este oficio (digo con respeto, porque no necesitan volverse youtubers, robar versos o montarse con ligueros en un escenario para mostrar la poesía- no tengo nada en contra de los ligueros, a mi me gustan y los uso- me refiero a que la verdadera seducción de la poesía, por lo menos para mí, está en la palabra; la palabra que no se puede tocar pero logra excitar, conmover, derrumbar o emocionar a alguien.  Creo que las nuevas voces en la poesía, voces que se están gestando en este país, en lo que respecta a las mujeres están logrando cosas bellas e importantes. Creo que van por muy buen camino. Habrá que esperar, pues sólo el tiempo es el que mantiene o sepulta las cosas. Puedo decirte que hay muchos corazones por ahí ardiendo y que la mujer en la poesía del mundo tiene todo por decir. 


*La poesía como herramienta viva y activa en la generación de transformaciones sociales ¿le corresponde revindicar al ser humano, impedir que la humanidad llegue a un punto de no retorno?

Considero que no solo desde la creación poética se ha aportado en este aspecto, sino desde el arte en general. Mientras algunos hombres y mujeres ambicionan el poder, pequeños grupos en distintos territorios, pueblos y ciudades; puntos perdidos en el mapa; trabajan para reparar los tejidos sociales desde la educación, la apreciación y la creación. El arte nos ha permitido expresar, entregar conocimiento, mantener la memoria de nuestros abuelos, de nuestros muertos, y con dificultad, algunas tradiciones y arquitecturas. El arte nos ha permitido quizás no construir un mundo mejor, pero si un espacio más amable, lleno de formas, colores, música e historias. El arte (y la poesía dentro de él) le ha permitido a la humanidad no perder de vista la belleza de las cosas; ese poder asombrarse.

El poeta como "ese pequeño dios" como lo dijo Huidobro, peregrina por el mundo reclutando discípulos, sembrando mundos para que germinen árboles de palabras.  Donde hay creación, considero, hay una posibilidad de reconstrucción.  Hay que seguir insistiendo, soy muy terca en esto. 

Sin embargo, hay que ser realista en algo: para que la humanidad mejore tendría que volver a nacer. El no retorno lo estamos viviendo día a día. Para complementar esto, tomo prestadas unas palabras del poeta Samario Fernando Linero, que hace poco encontré en unas notas y considero vienen al caso: " No sé hasta donde se pueda transformar algo a través de la poesía. Es menester que el poeta examine su entorno para cantarlo, para ser simplemente un hombre más al lado de otros hombres"


La invitada



Diana Carolina Daza Astudillo. Bogotá, 1980.

Redactora creativa y promotora cultural. Textos suyos han sido publicados en revistas de creación literaria y suplementos de Colombia, Ecuador, Chile, Venezuela y México.

En el 2003  publicó con la colección AQUÍ ESTAMOS DECENA de la editorial Funcreta, el poemario El abrazo de los días grises.

Actualmente dirige el sello editorial independiente Piedra de Toque. 

En el año 2013 publicó el poemario El nacimiento de la Gargoleana con la colección estampillas poéticas y en el 2014 su poemario Los demonios y la lluvia fue editado por el proyecto Pirata Cartonera-Bogotá. 

Colabora con el espacio cultural La Galería 4-19 y la Fundación Casa de Hierro en Barranquilla. 

sábado, 9 de julio de 2016

Jenny Bernal. Los poemas

A propósito del Ángel poderoso de Eleftheriou

Ese decir sin habla
abrazar sin prisa, apostar sin miedo
correr por caminos infinitos
sobre versos que nos libran del absoluto frío.
Esa posibilidad de descubrir el reflejo
sin tiempo para avergonzarnos de su verdad
y llorar en mitad del sueño.

Abismo, hallazgo, escalera, amanecer
verano, invierno
ventana, puerta, árbol.

Canto.

Ese privilegio
de   devolverle al mundo su asesinada belleza.



La casa

Bienvenido a esta casa,
su casa,
aquí se respira el frío hiel
de ese aliento ausente.
Bienvenido a esta casa
de enojos y lágrimas,
bien pueda siéntese donde sus pasos se agoten
donde su piel se seque,
la casa ha cambiado un poco
-usted perdone-
pero he evitado pintarla
para que las grietas del tiempo
le regalen un poco de ese matiz familiar.

Es la misma casa, no se asuste
esa misma, que construimos hace tiempo
esperando estar lo suficientemente solos
para habitar en ella.



XIV

Hemos hablado suficiente
del silencio

ahora
entre las ruinas
hablaremos del ruido.

El fuego de vocales extintas
será extraño ante la incandescencia
asechando los oídos.

Salgan a lucirse
conjuradores de la estridencia.
Vengan a brincar entre escombros
con sus palabras torpes.
Ruido es el pasado.

ruidoso el eco febril del amor,
el recuerdo.

Ruido el pacto, la historia
la apuesta
los amigos, las personas
simple, banal, inútil ruido...

No indaguemos la mentira de su habla
es el ruido sólo eso,
se agota súbitamente
y vuelve el viejo tema a rescatarnos.

Por fortuna
aún estamos hechos de silencio.



                                                                         Jenny Bernal

Jenny Bernal. La entrevista


El ser que ha sido rozado por la poesía tiene la doble mirada del mundo. Conoce el carácter  sagrado del silencio.
La poesía no es un propósito; es una forma de ser, de estar.

Jenny Bernal sabe  que la inspiración se forja a diario. Nos forja a diario.


Bienvenida Jenny a las páginas de Claroscuro.


*¿Qué encuentras en la poesía?

En la poesía encuentro un lugar distinto, menos ruidoso y revelador. También un salvavidas a la locura cotidiana. Somos hombres y mujeres hechos de lenguaje y allí es relevante el ejercicio poético, el cual se alimenta de la palabra justa, la belleza y el misterio. Considero la poesía una urgencia en tiempos donde olvidamos con tanta facilidad.


*¿Qué poetas o qué lecturas han influenciado tu quehacer poético?

Autores como Eugenio Montejo, Emily Dickinson, Walt Whitman y César Vallejo son siempre un referente. Existen muchas otras lecturas, las de los libros, pero también las que hago de la gente y las cosas que veo a diario.


*¿Cómo ha sido y cómo es la voz de las mujeres en la poesía latinoamericana y colombiana?

La voz de las mujeres ha sido un canto tímido opacado por el machismo, los cánones y los circuitos literarios.  Ahora no tanto.  La considero de alto valor artístico, siempre leo y respeto las escritoras colombianas y latinoamericanas. 


*En tu rol de gestora cultural has visto el nacimiento de nuevas generaciones de poetas. ¿Cómo percibes esas nuevas voces?

La gestión cultural teje puentes de lectura, de amistad y de escritura, siento que la literatura y la poesía son organismos vivos. Es interesante ver como emergen siempre nuevas apuestas y es necesario dar a conocer muchas de éstas propuestas. 
Me preocupa mucho la escasa lectura y la poca crítica por lo que se publica, porque se vuelve una lluvia emergente, ruidosa y efímera de "jóvenes poetas" (grupo en el que me incluyo), que parece interesarle más un escaso protagonismo en redes o hacer uso de la poesía para obtener algún beneficio material, descuidando por completo el valor estético, honesto y revelador.


*¿Qué es y qué implica ser poeta?

No sé, pero me gustaría ser una poeta. Platón expulsó a los poetas por tergiversar la realidad, cuestionar aquella "verdad" universal. La llamada "realidad" se me hace a veces insoportable, mejor ese otro lugar donde se juega con la metáfora, donde el lenguaje es capaz de nombrarlo casi todo, lugar que otorga un mundo inagotable de posibilidades en el que se puede soñar. Para mí siempre habrá esperanza si somos seres que permiten el arte en sus vidas.


La invitada



Jenny Bernal, Bogotá, (1987). Promotora de Lectura y Escritura en BibloRed (Red Capital de Bibliotecas Públicas de Bogotá). Cofundadora del Festival de Nueva Poesía y Narrativa Ojo en la Tinta. Miembro del comité editorial de la Revista Contestarte  y la Revista Latinoamericana de Poesía La Raíz Invertida. Ha publicado en Raíces del viento: cinco poetas jóvenes colombianos y preparó la selección y prólogo de Postal del oleaje, poetas nacidos en los 80: Colombia-México. 

miércoles, 6 de julio de 2016

Pedro Arturo Estrada. Los poemas

Permanencia


Permanecerá sólo la devastación 
La pesadez del cielo
en la pupila fría

De la tierra ascenderá entonces
el reclamo de lo muerto
La lengua del fuego imprecando
la masacre de los delfines
el desuello vivo de los pequeños
habitantes del bosque
la tortura del aire y del agua
cuyas voces ya habrán gritado
su sentencia inapelable

Permanecerá sólo la cuenca ávida del desierto
El vuelo rasante de la hoz
sobre los trigales del universo

Y en el fondo de todo la memoria
de unos dedos a cuyo roce
hubieran girado de otro modo
los goznes de la realidad

Las yemas de esa penélope del sueño 
tejiendo y destejiendo una imposible
-belleza.



Silencioso horror

De los días que uno tras otro
no fueron la vida
-que estuvo siempre en otra parte

Del camino que no elegimos
La dicha que pudo haber sido y desdeñamos

La verdad no vista a tiempo
La mano que no se tendió
y hubiera salvado algo

De la vieja costumbre de creernos a salvo
porque vuelve la luz a los ojos abiertos
mientras duerme lo informe bajo techo

Rostro del horror escondido en la belleza
-La misma luz de lo amado.



La sola gracia

No obstante, el instinto
de asirnos a los bordes

De mantener la calma
frente al vértigo

La ingenua obstinación
por otro mundo
soñado en el vacío

Esta red de creencias
deshecha por el viento
llamada realidad

La gracia de fingirnos
habitantes del aire

Son el único triunfo
-todavía.



Antioración

Que la vida me agarre confesado
boca arriba del miedo
aleteando en el azul

Una sola canción 
una palabra sola
-dioses desconocidos
cantaré para vosotros

No pido ningún cielo
No ignoro vuestro infierno

Solo este instante es mío
No lo carguéis de eternidad

Dejadme ir cuando quiera
No me atéis
No pidáis mi fidelidad

-Mi fe última

Esa apenas me alcanza 
para el día.



 De, Monodia y otros poemas, 2015   


                                                                            Pedro Arturo Estrada                                                       

Pedro Arturo Estrada. La entrevista

Pedro Arturo Estrada habla desde el vacío. El hombre siempre es un desterrado, un extraño, un residuo de tiempo. Habla de la desesperanza, de la diaria muerte.

Un honor recibir la visita de Pedro Arturo Estrada a Claroscuro. 
Bienvenido poeta. 

 *¿Qué has encontrado en la poesía?

No lo se aún, porque tal vez nunca me propuse "encontrar" nada específico en ella, y buscarme o extraviarme en sus laberintos, como de hecho ha sucedido, justifica todos estos años leyéndola, tratando de responder a sus señales con mis propias palabras. Sin embargo, ella, por sí misma es el encuentro.


*Del Pedro Arturo Estrada de Poemas en blanco y negro (1994) al Pedro Arturo del día de hoy, ¿Qué ha cambiado, qué se ha mantenido?

En este trayecto creo que sólo se ha intensificado mi incertidumbre. Siento, al cabo de este lapso, que estoy como al principio. No creo que haya experimentado cambios visibles en nada, permanezco, puedo asegurártelo, anclado en el mismo vacío esencial que dio origen al primer poema, a esos textos del Blanco y Negro que entonces trataron de expresarlo, de abrirlo hacia la vida. Pero siempre se mantuvo, y sigue presente ahora, aunque ya sin la angustia de aquellos días cuando esperaba más de las palabras, cuando me confiaba más a ellas.


*¿Qué opinión tienes sobre la nueva generación de poetas colombianos?

Es una generación muy despierta, muy sintonizada, mucho más abierta al mundo que la que me tocó vivir. Son muchos los nombres que afloran y van consolidándose, que muestran un trabajo serio, sugestivo. Admiro y aprendo mucho de los jóvenes poetas de hoy. Nombrarlos sin caer en omisiones es una tarea difícil.


*¿Qué palabra, o que palabras tienen más peso en tus poemas, con cuáles te sientes más cercano?

Las palabras que más quiero son probablemente las que más me limitan. He acordado con ellas un trato más o menos tranquilo, manteniéndolas ahí como pequeñas bestias de la noche que me acompañan después de todo. Han devorado a veces mi propia carne, pero está bien. Mejor no las denuncio más ahora. Que sigan aferrándose a mí y yo a ellas. Es el trato.


*¿Hacia dónde va la poesía?

La poesía va a donde vaya el hombre. Es su sombra, es su compañera casi siempre invisible. Pero creo que no tiene un objetivo determinado. Ella es el camino, es la vida.


El invitado

                                                                  fotografía tomada por Liliana Isabel Velásquez

Pedro Arturo Estrada, 1956.

Ha publicado:
Poemas en blanco y negro (1994)
Fatum (2000)
Oscura edad y otro poemas (2006)
Suma del tiempo (2009)
Des/historias (2012)
Poemas de Otraparte (2012)
Locus Solus (2013)
Blanco y Negro, nueva selección de textos (NY, 2014)
Monodia (NY, 2015)

Es Premio Nacional Ciro Mendía en 2004, Beca Alcaldía de Medellín, 2012 y Premio Casa Silva 2013, entre otros. 

sábado, 2 de julio de 2016

Fadir Delgado Acosta. Los poemas

Armario

La ropa
es hierba
aparece por las líneas siniestras del armario
Veo animales cosidos
un armario que me intenta espantar con sus dientes de trapos
unos trapos que se arañan entre sí
El armario es tierra encendida
las hierbas brotan
la ropa se extiende
como criatura que incrusta sus uñas en el aire
El armario se burla
se burla
de los escalofríos que se rompen como porcelanas
de los escalofríos
de la calle que me viste
que me salta como pez suicida al abrir la casa
El armario tiene escamas
                                   El armario se traga las sábanas
                                   El armario se traga los insectos
el timbre del teléfono
El armario se va tragando todo
ahora se traga él
se come a pedazos
hasta desplomarse
hasta consumirse
hasta consumirse
hasta desplomarse
y
entonces
recojo
los restos y la hierba.


Desde el tren

Hoy descubrí que los peces se ahogan en la ropa mojada
Que París es un caracol
Que los castillos amarillos existen al sur
Que las llegadas de los trenes producen un cierto espasmo
una leve y monstruosa saliva en los ojos

Descubrí calles que se creen arañas
Las hijas del sol en las hojas de otoño
Palomas sin miedo a los pies

He visto un río sin pliegues
No se parece a los otros
He visto trenes abalanzarse
sobre tanta gente como serpientes
Una piedra mítica
La mitad de un arco iris

Descubrí que los paraguas se extravían para convertirse en fantasmas
que algunos peces han escogido una rara forma de morir
Una ciudad de ecos
de rayuelas
de parques musicales
y castillos de agua
Un macabro baile de
campanas en una sola calle
Descubrí que las estaciones de trenes producen ansiedad
Allí fue imposible imaginarme el amor
Descubrí que los trenes son egoístas
No les interesa conocer a nadie
Descubrí que los molinos de viento se reúnen en algún lugar del
mundo para hablar del viento

He visto la luna como una gota de agua cayendo sobre el río
Globos que se convierten en peces
                                    Papeles anaranjados como cielos
Carruseles dorados
Ciudades a donde llegan los objetos perdidos
Hoy descubrí que prefiero aquellos trenes antiguos
Que nadie vendrá a borrar la sombra
La cicatriz del viento
Descubrí
cómo salvar peces en la ropa mojada.



Tierras de ajonjolí

Mira que es triste dejar caer un globo
Mira que el abismo se oculta entre las hojas
Mira que las sombras se atrapan como moscas
Mira el río
Mira las calles sin nombres que se dejan nombrar

Mira que podría recoger olivos
Ojos de aceituna
Tierras de ajonjolí
Mira las luces de Bengala
Mira que hay lugares donde los espejos se tejen
donde los peces lloran a los globos que mueren
Mira esas lágrimas de trigo a luz del sol
Mira que los rayos a veces retoñan y
suelen incrustarse como lámparas afiladas 
como la última punzada de la aguja 
Mira los tambores
Mira el mar cuando se recoge
Mira el temblor de los peces al llegar a la orilla
Mira los árboles soltando restos de la lluvia
Mira los cementerios en las oficinas
Mira el río
No es el río
Es un fantasma
La ciudad lo mató
Mira los trapos extraviados entre la espesura de las calles
Mira el horror de sus abrazos
El filo de sus halagos

Mira la ciudad
Es un fantasma
Esos trapos la mataron

Mira
no dejes caer el globo
Mira que es triste
Mira que duele
La ciudad es un fantasma




Acuario

Entro al acuario
El caracol se abre para dejarse penetrar
Algunos peces incrustan sus ojos a los vidrios
y a los solares abiertos para el sol
Veo de cerca peces rojos de tanto lápiz labial
peces con las bocas llenas de sudor

Peces muertos
muertos de la risa
muertos del hambre
Aquí van peces viejos
Peces que se van a tragar otros peces
Peces que se creen pájaros
Peces que no se creen nada
Peces que no abren sus ojos por pura pereza
Lagañosos de espíritu
con la saliva oxidada
Peces del mar
del río
de la tierra
peces de las calles
peces de motel
peces que duermen para no verse morir
peces aburridos
que se van escupiendo
que inauguran monumentos por no tener nada que hacer
Aquí van peces que no se inventan nada
Peces que se echan telas encima para no morirse de frío
y otros simplemente para posar de bien vestidos
Peces que no hablan o que hablan mucho para decir poco
Peces que ladran que huelen muy mal por tanto perfume
Peces que tocan tambor
y balbucean con la gaita
Peces que van a la fiesta
a los entierros
a la rutina
peces que se enteran y otros que no se dan ni por enterados
peces que siembran cuchillos en las espaldas
Desde aquí se ven pasar esos peces que han comprado acuarios
para evitar revolcarse en los sudores de otros
para morirse solos en su propia mugre
para presumir la estupidez o simplemente porque se les da la gana
Peces que se quejan y nadie escucha
Peces insoportables
Vendidos
que se dejan seducir por la carnada
Peces que bostezan para tragarse el mundo y sólo se tragan una 
mosca
Aquí y en las calles se ven pasar peces de diarios con malos olores en
las manos por escribir tantas mentiras o medias verdades
Peces perdidos en este acuario sin agua
En esta ciudad de tierra
Tan dolorosa
Sobreviviente a silencios
A escombros
Peces esperando que los dejen dignamente en algún lugar
que entran al acuario para morir un poco
Aquí van peces
Y peces
Y más peces
Perdidos
Enredados
Muertos
Muertos de la risa
Muertos del hambre
Muertos del miedo
En este autobús sin alma



El último gesto del pez

¿Y quién eres?
El último gesto del pez
Una silaba que nadie usa
Las sobras de un abrazo
Un circo con ciegos trapecistas
La mueca del payaso
Un calendario de cuerda
Un puñado de alfileres
Una jaula para hormigas amarillas
Un pez que llegó a morir lejos del mar

¿Y tú quién eres?
El mar que vino a ver cómo mueren sus peces.



                                                                Fadir Delgado Acosta

Fadir Delgado Acosta. La entrevista

Fadir Delgado Acosta habla con contundencia, desnuda los miedos colectivos, desgarra las máscaras. El hombre es un animal complejo, lleno de vacíos, incertidumbres, un animal que oculta su verdadero rostro, distorsiona su verdadera voz. Fadir recorre las calles, reconoce en la mirada de un extraño, su propia mirada, la mirada de todos, y la escribe, la nombra sin nombrarla.

Bienvenida querida poeta a las páginas de Claroscuro.


*¿Cómo nacen tus poemas?

Sólo se que lo que escribo parte de la necesidad de decir algo, es la carne de lo que me asombra, de eso que palpita para ser escritura. Me alimento de lo simple, de lo sencillo, del camino que tienen las cosas para ir en busca de la luz o del abismo.


*Por lo general, los poetas nos casamos con alguna o algunas palabras en particular, y sobre ellas construimos nuestra obra, ya sea por su fuerza o por su simbolismo. ¿Cuáles son esas palabras para ti?

Es cierto, por ello la palabra no es para el poeta una simple unidad lingüística.

Quien escribe debe buscar incesantemente lo que se oculta detrás de ella, lo que dice en su interior, aquello que el lenguaje corriente no es capaz de descubrir. En ese sentido, para mi la palabra es un objeto mágico capaz de dar a luz realidades que no vemos. Y quizás, parafraseando a Borges, al otro lado de la palabra está Dios.

Por ello mi vínculo es con la palabra en general, no con unas en particular. Pero si tengo que mencionar algunas, se me ocurre ahora: armario, ajonjolí, pez, olivos, temblor, orilla...


*Cuéntanos un poco sobre ti experiencia como Gestora Cultural y de las actividades socioculturales que lleva a cabo la Fundación Casa de Hierro. ¿A través de la poesía se puede construir o reconstruir sociedad?

La gestión cultural es para mí una manera de materializar el discurso poético. Es el camino para generar espacios humanos y de reflexión.  Es urgente que en un mundo (siempre lo digo) que va de afán y no se detiene, generar espacios de pausa que permitan ver más allá de las formas y de las velocidades alienadoras.

Con Casa de Hierro tenemos un trabajo de 14 años en Barranquilla. Trabajamos en el espacio público a partir del arte y tenemos una labor que incluye al ciudadano en general.
Para mí el arte es la posibilidad de cuestionarnos, y cuando uno se cuestiona, entiende y se aproxima mucho más al interior de la realidad. El arte, no sólo la poesía, nos permite preguntarnos el sentido de la existencia. El arte nos da las preguntas para construir nuestras propias verdades. 

La poesía nos conecta con las diferencias y nos invita a convivir con ellas. 


*¿Hacia dónde va la poesía?

La poesía es incertidumbre. Si respondo esa pregunta, ya no tendría sentido. Más bien me pregunto ¿hacia dónde vamos nosotros? Si es que vamos...


*¿Qué similitudes y qué diferencias encuentras en los escenarios poéticos de Bogotá y Barranquilla?

Mira, uno creería que en Bogotá los eventos poéticos son multitudinarios pero no es así, tal vez se deba por la abundante y variada oferta cultural de la ciudad o por el tamaño de la misma. Pero bueno, eso no es exclusivo de una ciudad. Sabemos que es difícil aglutinar personas alrededor de la poesía.

En ese sentido valoro de Bogotá los diferentes espacios que tiene alrededor de la poesía y del arte en general. Pienso que faltan espacios más permanentes. Son muy pocos. La Fundación Trilce hace un gran trabajo manteniendo un espacio mensual de poesía, lo cual no es fácil. 

En Barranquilla son muy pocos los espacios. El único que realiza lecturas mensuales es Poetas bajo palabra. Hay otros pero no tienen continuidad, se hacen una vez, y otros, dos o tres veces al año. Pero esos espacios normalmente tienen una gran cantidad de público asistente, lo cual hace percibir que son muchos los que quieren este tipo de eventos en Barranquilla. 


La invitada



Fadir Delgado Acosta, Barranquilla, Colombia. Escritora.

Autora de los libros La casa de hierro y El último gesto del pez. 

Egresada de la Maestría en Creación Literaria de la Universidad Central de Bogotá. 

Sus textos han sido publicados en diferentes revistas literarias nacionales e internacionales. 
Invitada a distintos festivales y encuentros culturales en países como Francia, Canadá, México, Perú, Cuba, Venezuela y Ecuador. 

Obtuvo el Premio de Poesía del Concurso Internacional de Literatura de la Universidad de Buenaventura (Colombia) en el año 2014.
Ganadora de la Residencia Artística en Montreal por parte del Ministerio de Cultura de Colombia  y de El Consejo de Artes y Letras de Quebec, en el área de literatura en el año 2013.
Ganadora de la convocatoria internacional de La Oficina de la Juventud de Quebec  para participar en un intercambio literario en esa provincia en el año 2010.

Su libro El último gesto del pez fue traducido al francés por la editorial Encre Vive de París en el año 2015.

Ha recibido reconocimientos  como Joven Sobresaliente en el Campo de las Artes en Barranquilla y obtuvo el primer lugar en poesía en la 6 Bienal de Noveles Escritores Costeños que se realiza en Barranquilla.

Es tallerista literaria y coordinadora de la Fundación Artística Casa de Hierro de la ciudad de Barranquilla