lunes, 13 de junio de 2016

Fredy Yezzed. La entrevista

La materia prima del poema es el propio poeta. Fredy Yezzed desciende; palpa la vida, la desgarra, reconstruye el instante, regresa, vuelca en el papel la soledad de la existencia. 

El poeta y amigo Fredy Yezzed aceptó la invitación de Claroscuro y éste es el resultado.


 * En tu concepto ¿Qué es poesía?

Hoy se me ocurre decirte que la poesía es una escalera con sus peldaños y sus parales escurriendo aceite.  Unas veces vas para arriba y resbalas sin avanzar, otras vas para abajo y caes en picada. No te permite estar en una sola posición.  Te obliga a sobrevivir en lo absurdo, en lo irónico, en los oídos sordos del mundo. Es la herramienta que te ayuda a descender en lo más bajo e íntimo. Y es el peldaño tras peldaño que te eleva hacia lo esencial.  Sin lugar a dudas, también hay un peldaño intermedio, que más que un descanso es un suspenderse de un risco: cuando sientes que no vas para ningún lugar y crees que a nadie le importa el arte, que puedes abandonar la poesía, que puedes vivir sin ella; pero no lo haces, porque estás demasiado abajo y demasiado arriba. La poesía es una escalera incierta que se burla de nosotros:  y a la vez nos lleva a lugares insospechados. Usualmente donde está el dolor, el placer y el otro.


*¿Cómo fue tu encuentro con la poesía?

Empecé a escribir poesía sin saber que era poesía lo que escribía.  Tenía diez años y no comprendía muchos aspectos de la guerra nuestra. Lo hice como respuesta a un impulso de compasión o de impotencia.  Empecé a escribir -así de sencillo, con ese verbo-cuando veía en las calles o frente al televisor el sufrimiento que padecían mis compatriotas. No había momento más desolador que ese frente a la sangre.


*Cuál crees que es la esencia o espíritu común en tu obra poética?

Si mi "obra poética", como dices, son mis dos únicos libros: no lo sé con franqueza. Pero te contaré algo, hace unos tres años un amigo que leyó con rigurosidad los dos libros de poesía, me hizo la observación de que manejo heterónimos. Salvando toda distancia, al principio me pareció curioso y cómico porque esa palabra ya está directamente asociada a Pessoa.  Luego pensé que en efecto existe Ariel Müler, el poeta argentino que escribe desde el psiquiátrico los poemas en prosa de La sal de la locura y que también vive mi propio Ludwig Wittgenstein, el filósofo vienés que en medio de la Europa en guerra escribe El diaro inédito... Deseo agregar que nacieron con naturalidad, no meditados geométricamente como Pessoa, sino con la única idea de que el lenguaje de cada uno fuera su propio lenguaje.  Gracias a esa lectura me di cuenta de que tengo necesidad de heterónimos. 


¿Cuál es tu obsesión en la poesía?

Anudando esta pregunta con la anterior, deseo, ahora sí desde una perspectiva estética más consciente, una poesía polifónica.  Una poesía que contenga muchos poetas, que sea un teatro maravilloso del mundo.  Una poesía que tenga muchas preguntas, que no encuentre nunca una única voz monocorde.  Una poesía que pregunte por el Otro, que sea fresca y verde siempre. Tal vez, lo que quiero decir, es que voy hacia una tarea ardua; que me obsesiona como le obsesiona a cualquier artista, no importa la materia que maneje, y es sentir en lo más profundo la belleza.


¿Cómo se ve la poesía que se escribe en Colombia desde Buenos Aires?

La Argentina, en líneas generales, lamentablemente no mira a Latinoamérica, me lo han dicho ellos mismos y lo he podido observar en decenas de conversaciones, ellos tienen los ojos puestos en Europa, en la tradición anglosajona y en su propia literatura que es muy extensa y desconocida, por cierto.  Nosotros, en cambio, miramos más al Sur. Sin embargo, hay muchos poetas argentinos, por lo general mayores y con gran experiencia lectora, que si conocen y aprecian la riqueza del mapa poético mexicano, colombiano, peruano, chileno..., pero la mayoría de las veces son los poetas que han estado exiliados, o son académicos, o están radicados en el extranjero.  Los jóvenes ni siquiera saben quien es José Asunción Silva, Aurelio Arturo o Álvaro Mutis; y de ellos hay grupos que están más pendientes en el último poeta nacido en 1982 en Baltimore que acaba de publicar en Nueva York. Por suerte, hay una pequeña franja muy abierta a escuchar nuevas voces del continente, en la mayoría de los casos como noticia y novedad, mas dudo como un camino a la tradición y la influencia.  Nuestro "poeta" más conocido en Argentina es Gabriel García Márquez.


¿Cómo se vive la poesía en Argentina?

Se vive con mucha intensidad y velocidad la poesía, creo que porque hay más poetas por kilómetro cuadrado que en cualquier lugar del mundo.  Hay más de veinte lecturas a la semana en Buenos Aires, más de cien ciclos literarios en la provincia de Buenos Aires, cientos de novedades literarias al mes, y muchas editoriales y ferias independientes. Es imposible estar al tanto de todo lo que ocurre en el país. A pesar de que las políticas públicas del actual gobierno desde muchos aspectos va en contra del desarrollo de la cultura y las artes, creo fervorosamente, que la poesía seguirá incrementando su presencia.


*Estuve leyendo un poco, y descubrí que llevas a cabo asesoramiento a escritores en unos espacios de encuentro llamados Clínicas Literarias. ¿Cómo ha sido la experiencia?

Ha sido una experiencia enriquecedora y exigente para mí y para los poetas que la solicitan. Descubrí en Argentina eso de las clínicas literarias y ha sido algo más que una salida laboral.  Éstas consisten en acompañar durante cortas sesiones a un poeta o escritor en el proceso creativo de su libro en construcción. Se lee línea por línea de forma inquisitiva.  Soy una especie de lector crítico que hace observaciones de todo tipo con respecto al poema: simbólicas, metafóricas, gramaticales, editoriales, etc... A parte de la satisfacción del poeta, la recompensa está en el mismo poema: cuando el árbol del que habla respira armoniosamente e ilumina la página.

                                                         
                                                    Bogotá-Buenos Aires, junio de 2016

El invitado

                                                                    Fotografía Sofía Macarena Castillón


Fredy Yezzed. Bogotá, Colombia, 1979.  Poeta, escritor, y defensor de Derechos Humanos.
Después de un viaje de seis meses por Suramérica en 2008, se radicó en Buenos Aires, donde estudia el género del poema en prosa argentino.  Tiene publicado los libros de poesía: "La sal de la locura" (Premio Nacional de Poesía Macedonio Fernández, Buenos Aires, 2010; Editorial Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2014) y El diario inédito del filósofo vienés Ludwig Wittgenstein" (Ediciones Del Dock, Buenos Aires, 2012).  Como investigador literario escribió los estudios "Párrafos de aire: Primera antología del poema en prosa colombiano" (Editorial de la Universidad de Antioquia, Medellín, 2010) y "La risa del ahorcado: antología poética de Henry Luque Muñoz" (Editorial Universidad Javeriana, Bogotá, 2015).

viernes, 3 de junio de 2016

Juan Calero Rodriguez. Los poemas

Nostalgias

Hoy he vuelto a lo que fue mi casa
pero no pude entrar.
Está llena de recuerdos.
A las puertas está mi país,
mi ciudad, mi pueblo, mi vida, mi mundo
sin poderlo habitar.
Ya no me pertenecen.



Corceles ajenos 
                                    
                                    A Abián Lázaro

Si por descuido pisas mi muerte, no temas, sólo son ruinas.
Prefiere las opciones de los sentidos,
los silencios que tanto cobijé.
Ya lo ves, he sido poco, como nadie es suficiente
sólo un aleteo del sueño antes de volverse pesadilla.

Si por descuido pisas mi muerte, es porque huyes
de los arcángeles que amagan el alma.
Son sólo eso, corceles ajenos.
Pronuncia quizás mi mejor mediocre poema
para que no muera como el dueño.
Serás el faro que alumbra a las golondrinas.

Si por descuido pisas mi muerte, no me abandones.
Recorre las calles que tanto deseé
y vuelve a las que transitaba sin remedio
para acariciar el mar y la brisa de un gato,
porque he sufrido y amado en tu nombre.

Y si por una de esas casualidades te olvidas de mi vida
no pises mi muerte.



La balada del estrecho

No hay que estar demente para tirar los hijos al mar.
Esas alas de criatura, pobrecitos,
barcos que van y vuelven y van
y extravían en círculos la espera
sin saberse libres de cautividad.
Nadie comprende el sacrificio de vivir
con las trampas intactas
y levantarse donde los pinos
inventan su mito y la música vieja.
De amigos que se ocultan y se privan
y alguna vez recuerdan
dónde removimos luces sedientas.
Historias de antes, de siempre
de pequeños, de toda una vida.
Ahora que ya no quedan refugios,
ni insectos jugando a las escondidas.
Levanto la mano derecha sin pedir la palabra
para romper el dolor del hombre y hacerlo mío.
Tal vez haya algo, pero nunca sabremos
cómo será el fin del eterno cielo
sobre un pueblo, gramo de simiente,
ripio cansado de esperar.
Somos el sonido de las aguas acumuladas
donde entona una balada a lo lejos
las maneras de estrechar otros cuerpos.
Y ofrendamos nombres a los náufragos cotidianos
tan frágiles para que suenen sobre todas las cosas
perdidos entre los pasos de nuestro tiempo
sin el ángel de la tregua.
El limite atemoriza por este estrecho interminable
y enloquece algo la historia
hasta el fin de los exilios.




Marilyn

Yo, Thomas Noguchi, médico forense
cotizado por gladiadores del Universo
ante este semidiós de la mitología contemporánea 
desnuda sobre una mesa fría común a todos los muertos
declaro:

Norma Jean Baker. Treinta y seis años
ciento diecisiete libras
con estómago limpio de barbitúricos
y útero tamaño natural sin temores
amado desde los nueve años
por un padrastro innoble
hasta el presidenta más poderoso
por supuesto nombrado y respetable John F. Kennedy
precipitada a la confianza
burlando vértigos y lluvias
ingenua, cosmetómana, narcisista 
torpe frente a la soledad
indisciplinada y maravillosa 
perdida en alguna grieta bastarda 
ebria de autógrafos y tranquilizantes
con casi kilogramo y medio de cerebro
pulmón derecho pesando cuatrocientos sesenta y cinco gramos
y corazón deseado por millones de hombres
tuvo de todo, menos la vida.
Ella que soñó reinar desnuda
entre aplausos en alguna iglesia
hoy soy su público
y la poseo sin fotógrafos.

Declaro:

Caso forense No. 81128
fue asesinada
por sus fieles admiradores. 

Apaguen reflectores. Ha muerto la reina. 

                                                                     Imagen tomada de la internet


                                                Juan Calero Rodriguez


jueves, 2 de junio de 2016

Juan Calero Rodriguez. La entrevista

El  poeta, como el caracol, carga con su casa, sus tradiciones, su nostalgia.

Juan Calero Rodriguez atravesó el mar; el mar que une las dos mitades de su vida. 

El poeta, también, siembra palabras, anhela las mañanas que van llegando una a una a su ventana.

Bienvenido Juan y gracias querido poeta por navegar las aguas de Claroscuro y compartir con nosotros un instante de tu vida. 

*Dos islas; Cuba y Las Canarias, dos culturas que han dado el carácter a tu poesía. Juan ¿En tus poemas qué le corresponde a cada una de ellas?

Me siento cubano-canario, no podré desligar una de otra, afortunadamente, no hay gran diferencia cultural entre ambos paraísos. Dos archipiélagos de ida y vuelta de muchos emigrantes desde los tiempos de la conquista, como en mi familia, todos emigrantes. Como persona, me formé en la mayor de las Antillas, donde obtuve mis primeros premios literarios; pero solo he publicado desde el archipiélago de las Afortunadas. La nacionalidad del ser viviente no coincide plenamente con la del autor, nadie escoge los padres y el medio socio económico para nacer, pero sí el lugar donde trabajar y desde donde publicar su obra.


*Al momento de escribir, ¿cómo es tu proceso de creación? ¿con qué palabras defines tu poesía?

No tengo un proceso de creación definido. No tengo la facilidad de palabras suficiente para soltar una frase y que todo quede dicho. Es una iluminación puntual lo que sugiere la pompa de jabón que da la idea. Lo demás se alcanza con el trabajo diario, pero lo más importante es disfrutar el juego con las palabras, forzar el equilibrio, que para eso escribimos. Borrar y seguir. Solo el trabajo desbroza el camino.

La poesía es una perenne búsqueda, pretender explicar y comprender el mundo que nos rodea con las palabras de nuestro tiempo, o sea, poesía es la propia vida, la propia existencia del ser humano. Se escribe por necesidad sobre lo que hinca el alma.  En mi caso, aún grita el dolor del emigrante, el desarraigo, lo árido de la vida terrenal, entre otros temas.  El exilio comienza en el momento que partimos y nunca podremos desprendernos de su abrazo.  Por ejemplo, la suerte de los tantos cientos de miles de africanos tratando de alcanzar el sueño europeo me duele tanto como los miles de cubanos que han muerto queriendo cruzar el Golfo de México.


*¿Cuáles son tus influencias poéticas?

¿Influencias? Qué difícil pregunta. Uno se deja influir por todo lo que lee.  En mi caso, recuerdo que cuando niño en mi casa no había para comprar libros, mis padres me enviaron a comprar una pieza de repuesto para algo que se había estropeado, al pasar por una puerta grande donde nunca me había percatado de ella, veo que adentro habían muchos libros, ¡qué descubrimiento!, fue mi primer contacto con una biblioteca. A partir de esa tarde me convertí en asiduo visitante, leyéndome todos los libros infantiles y juveniles. Ya  a los doce años me había digerido La metamorfosis, de Kafka , y otras obras de su envergadura. Sin dudas, Kafka fue mi primera influencia directa. Durante los años de carrera le dedicaba más tiempo a la poesía que a los propios textos que debía estudiar en cada asignatura, los cuales estaban llenos de versos sueltos o esbozos, por las márgenes. Esto indica que fui pésimo estudiante de ingeniería. Sin dudas, me he dejado influir por los poetas latinoamericanos, los cubanos contemporáneos, también tienen su parte de culpa. Aún hoy, gracias a las redes sociales, sigo descubriendo nuevos poetas que inciden en un estilo que va madurando, hasta que se pudra junto al autor.


*He leído Juan, que además de tu pasión y vocación por la escritura, desarrollando los géneros de poesía, cuento y novela, también exploras tu talento en la pintura, caricatura y diseño gráfico. Cuéntanos un poco sobre esta otra faceta tuya.

Querido Sergio, sobre la faceta de narrador, aún espera a que abra la gaveta y lo publique, en ella hay un libro de cuentos para adolescentes y una novela, por lo que no me considero como tal. Me desenvuelvo semanalmente escribiendo artículos culturales para periódicos y revistas, además de estar preparando un libro de ensayo que verá la luz primero que los folios guardados. 
En cuanto a la pintura, caricatura y diseño gráfico pertenecen a una etapa ya cerrada. También debo subir a mi vagón al cine y al teatro que completan mi currículo. 

La vida es como un tren donde en cada estación suben y bajan pasajeros que nos acompañan en este viaje, con sus etapas más o menos largas, como lo fueron la infancia, las escuelas donde estudiamos, la relación con determinados amigos... Así miramos por el cristal de la ventanilla el color de cada una de las estaciones y les decimos adiós.

Acompaño esta entrevista con unos poemas de cada una de las etapas. 

El invitado 


Juan Calero Rodriguez, Guanajay, La Habana, Cuba, 1952.

Estudió Ingeniería Industrial, Delineación Mecánica y Delineación Arquitectónica. 

En literatura ha desarrollado los géneros de poesía y cuento, y en las artes plásticas, el dibujo y la pintura.

Ha obtenido varios reconocimientos en diversos concursos literarios a nivel provincial, nacional e internacional en Cuba, Estados Unidos, España y Chile. 

Ha publicado los poemarios:

Palabras del balsero, (2007), Editorial Alternativas, La Palma, España.
Pasajero sin oficio, (2010), Editorial Alternativas, La Palma, España.
Bajo los portales del Niágara, (2013), Editorial Voces de Hoy, Miami, Estados Unidos.
Los puentes que dejamos al pasar, (2015), NACE (Nueva Asociación de Escritores Canarios), Las Palmas de Gran Canaria.
Poetas cubanos en Canarias (2015)
Autores en La Palma (2016)
Testigo de otro reino (2016) (aún en imprenta)

Ha sido incluido en varias antologías y publicaciones en España, Argentina, Chile y Estados Unidos,
ha formado parte de jurados de ámbito internacional y regional. Preside la Agrupación Cultural ARTEnaciente.
                                                            

Henry Alexander Gómez. Los poemas

Al margen de un cuaderno de Antonio Porchia 

I.

Abriendo la jaula
                    del pájaro,
                    no para ver su vuelo emancipado,


                         para encerrar allí
                         mis pensamientos.

II.

He olvidado
cada una de las letras de mi nombre.
                    Sólo ahora me reconozco.


III.

Todo respirar del hombre
                                    es una luz
                                    que se destruye a sí misma.


IV.

Miento,

sólo para que todos
reconozcan
                                 la verdad
                                 en lo dicho.


V.

Cada día
                                el humo va al fuego
                                como nosotros al útero.


VI.

El alba de la noche me precede,
                 el bastón de la ceguera me contiene.



Caída

Estos pasos huyen
          como piedra lanzada al precipicio.

Me he derrumbado muchas veces,

           pero sólo me existo
                                            contemplando la luz
                                                                    de mis heridas.



Hay pocas cosas por decir

Íbamos por el sol recogiendo esparto,
la antigüedad de la lluvia purificaba nuestra sed.

la huella de un árbol urdió el nacimiento
y un tañido de pájaros liberó el verbo sagrado.

Vimos al polvo milenario de los elementos
ejecutar la danza de las profundidades.

Vimos a un niño sin pabilo atizar la herida
donde van a parar dioses inmolados.

Pero el árbol y la piedra han callado,
y al fondo del sol la noche abrió su paracaídas,

un velo imposible
ungido con la peregrinación de la sangre.

Ahora,
he nacido de nuevo
despoblado por una música de lanzas extintas.

Me pesa más la cicatriz del vacío
                                         en el cuenco de la mano.

..........................................................
Hay pocas cosas por decir en este mundo,
                                  pero nos sobra el lenguaje.



Lluvia

Hay un bosque de páramo en la noche del sueño,
                              un corazón
                              hecho malezas
                              entre el fango y la niebla que encanece la montaña.

Hay una sepultura
con cántaros de oro para recoger el vaho impuro del mundo.

Lo que buscamos en el origen de la lluvia
es el alimento,
                          no el camino
                                                 ni el destino
                                                                      que viene rodando por el aire.


Roberto Juarroz

He abierto la palabra amor
y, adentro, encuentro otras palabras
que no dejan de mirarme fijamente.
Escojo una de ellas,
le hago también un orificio,
para ver más adentro en el lenguaje,
y allí encuentro una palabra
que se parece al corazón del mundo.

En medio de las dos mitades del lenguaje,
sobre la línea que separa el comienzo y el final,
comprendo que un vocablo,
más profundo
que el abismo de Dios, nos sostiene.

Todo lenguaje se contiene a sí mismo,
como toda palabra que decimos o callamos,
lleva adentro la soledad del hombre.


                                              Henry Alexander Gómez

miércoles, 1 de junio de 2016

Henry Alexander Gómez. La entrevista

Para Henry Alexander Gómez, nuestro octavo invitado, la poesía es un acto de entrega, un altar donde florecen las palabras; sagradas, redentoras, efervescentes, luminosas.
Poesía es verbo en ejecución, es fiesta, comunión.
Él cree en la poesía; en la oportunidad única que da al ser humano de ser un mejor ser humano.

La poesía de Henry Alexander Gómez es una travesía en medio de silencios, de melodías metálicas, lluvias, el devenir del viento y la nostalgia.

Es un placer para Claroscuro compartir unos breves instantes con el poeta  Henry Alexander Gómez.

*Felicitaciones por el reconocimiento logrado en España al resultar ganador del VI Premio Internacional de Poesía José Verón Gormaz  ¿Qué significa en tu vida esta reciente distinción? ¿Cómo nace tu libro "Tratado del alba"?

Muchas gracias Sergio por esta invitación y la oportunidad de participar en este interesante espacio.

Desde luego, fue una bella sorpresa el reconocimiento. Aunque debo aclarar primero que un premio literario no te hace mejor o peor escritor. No garantiza nada. Y muchas veces, estos reconocimientos no tienen nada que ver con la poesía. Simplemente es una oportunidad para reflexionar sobre tu obra, sobre si estás haciendo bien o no las cosas y, por supuesto, para poder publicar. Creo que todos somos conscientes del poco apoyo que tienen los artistas en Colombia, y más los escritores; la falta de becas, de editoriales, de medios de comunicación que ayuden a difundir. Mucho más los poetas, que son os actores más vilipendiados. Pocas editoriales en Colombia, incluso las independientes, se arriesgan a publicar poesía. Muchos autores deben pagar la edición de sus libros, es la manera como se publica poesía en Colombia. Por ello, los premios literarios siempre son una opción, si no cuentas con el dinero para publicar y difundir tu obra.

Mi libro "Tratado del alba" es un libro raro, o por lo menos para Colombia, ya que estamos acostumbrados a otras poéticas y otros rumbos en la poesía. Incluso yo mismo me asusto de lo que significa el libro. Fue un trabajo que terminé de escribir el año pasado, fruto de un par de años de dedicación y que aún no sé si funciona. Este libro nace de lecturas de poetas como Carlos Obregón, Roberto Juarroz, Angelus Silesius,Antonio Porchia, San Juan de la Cruz, Hugo Mújica, etc. Se acerca a lo que podríamos llamar poesía reflexiva, con tintes que van hacia lo metafísico, inclusive a lo místico.

Es una reflexión sobre la poesía y su lenguaje. Sobre la palabra y el instrumento. Digo que me asusto por que en este momento ando por otros lados, escribiendo un libro casi contrario. Pero me alegra que un jurado en un país extranjero, y con una gran tradición literaria como la española, haya adivinado las claves del libro y hayan encontrado logros allí. Vamos a ver que pasa.


*¿Cómo defines tu voz poética, qué escritores la han influenciado?

Aún no sé si tengo una voz poética o, por lo menos, es una voz que va aprendiendo con la experiencia leída y con el ejercicio de escribir. Pienso que el escritor siempre está en proceso de maduración, buscando esa voz poética de la que tanto se habla. Cada poema, cada texto que empiezo a escribir siempre es un salto a un abismo.  Cada uno de mis libros habla de una etapa. "Georg Tralk en ocaso", que fue el primer libro que escribí y aún no se publica, es una voz primaria que intenta conversar con el expresionismo alemán. "Memorial del árbol" es el encuentro con la poesía, un aprendizaje con la palabra y sus formas. En "Diabolus in música" le apuesto a formas que algunos poetas ortodoxos no aceptan y es la poesía de la imaginación, la poesía ficcional.

Creo que la exploración del lenguaje, la manera en que  me comunico con la poesía, la imagen, lo reflexivo y la búsqueda constante de lo que hay detrás de la palabra es lo que marca mi manera de escribir.

Siempre trato de redefinirme. Siempre está la imposibilidad de la poesía. Hoy estoy escribiendo un libro sobre la infancia, algo que encontré cuando escribí mi poema "En el lomo de la vaca, el viento...". Siento que éste último libro es lo mejor que he hecho. Totalmente distinto a todo lo anterior.

Trato de leer todo lo que me llega y los libros de poesía siempre están en mi maleta. En cada época de mi vida hay autores que me han alimentado. En un principio, poetas como Georg Trakl, Vladimir Holan, César Vallejo, José Manuel Arango. Luego Olga Orozco, Carlos Obregón. Ahora estoy asombrado con la poesía norteamericana.


*Por lo general quienes escribimos poesía tenemos palabras recurrentes sobre las cuales gira nuestro pensamiento poético. ¿Cuáles son las tuyas, dónde radica su fuerza?

El poeta español Guillermo Molina siempre nos pregunta el por qué los colombianos andan obsesionados con la palabra sombra. Yo lo pienso y digo que tiene razón. Desde luego, cada uno de nosotros siempre se aferra a esas palabras que nos permiten explorar el mundo. Soy un escritor con un léxico reducido. Me gusta mucho jugar con la palabra "Dios".


*La Revista Latinoamericana de Poesía La Raíz Invertida ya camina por si sola.  Es un proyecto que demandó demasiado esfuerzo y compromiso. Cuéntanos un poco sobre su trayectoria, lo bueno, lo malo, lo que viene, lo que significa para la divulgación de la poesía.

La Revista La Raíz Invertida es un proyecto que intenta divulgar la poesía colombiana y latinoamericana. Es el ejercicio de mirar hacia atrás, las poéticas que nos anteceden. En Colombia no se lee poesía, no se conoce. Siempre escucho que Colombia no ha dado un gran poeta como Eugenio Montejo o Roberto Juarroz o Blanca Varela. Eso es mentira. Lo que pasa es que nos falta conocerla y difundirla. Poetas como José Manuel Arango, Emilia Ayarza, Carlos Obregón, entran muy bien dentro de la historia de la poesía latinoamericana. Falta mucho por hacer y eso es lo que intentamos con mis compañeros Jenny Bernal, Hellman Pardo y Jorge Valbuena. Le apostamos a que es posible creer en la poesía y su realización. Estamos en una constante reflexión sobre las posibilidades de la lectura y la escritura en cuanto a la poesía. Ha sido difícil porque no tenemos apoyo, pero igual, es un ejercicio que no podemos dejar de hacer, la poesía es inherente a nuestras vidas.  Ahora estamos preparando una edición impresa de la revista. Si todo sale bien, estará para noviembre o diciembre.


*A través de los talleres que orientas has podido ver el surgimiento de voces nuevas. ¿Cómo va la naciente poesía?

Los talleres son supremamente importantes. Bogotá ha crecido bastante, culturalmente, en los últimos años. Hay mucha gente con deseos de participar en los talleres de escritura. Pienso que los talleres de poesía son más importantes para la lectura que para la escritura. Generalmente entran personas con muchas ganas de escribir, con una sensibilidad hacia la poesía, pero con poco conocimiento de autores y lecturas. Existen falsos imaginarios sobre el poema, cosas como que "sólo se escribe sobre el amor", o que "sólo se escribe en rima" o que "la poesía es demasiado criptica y no se entiende". Por supuesto, esto se debe a nuestro sistema educativo, bastante tradicional, conservador y poco explorativo.  En la escuela nunca se enseña poesía, nunca se aborda, por ejemplo, la poesía oriental, o la escuela norteamericana, que son maravillosas y entendibles para cualquier persona.

Lo que hacemos en los talleres de poesía, por lo menos en mi caso, es más un ejercicio de lectura que de escritura, de sensibilización y descubrimiento con el género. Y a partir de estos ejercicios de lectura empiezan las personas a escribir.  Hay autores que comienzan a registrar una obra. En cualquier momento, todos estos espacios de escritura que actualmente hay en Bogotá darán resultados. Estoy seguro. Hace poco publicamos un libro (las estaciones del sol) con el trabajo de niños y jóvenes que participan del programa Súbete a la escena y que se dan en los CLAN en el área de literatura. Los resultados son asombrosos. Hay un ejercicio de escritura maravilloso.


*En tiempos de oscuridad. ¿El arte, o el pensamiento lógico?

El arte siempre es una manera de estar vivos. Creo que la posibilidad del arte y sus formas (desde el orfebre al que simplemente lo contempla) nos hace mejores personas. Apostarle a la educación artística es una forma de combatir y prevenir los problemas que aquejan a nuestra sociedad.  La poesía es aprender a ver y estar en el mundo.


El invitado




Henry Alexander Gómez, (Bogotá, 1982). Candidato a Magister en Creación Literaria de la Universidad Central y Profesional en Ciencias Sociales de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Es director del Festival de Literatura "Ojo en la tinta". Ha recibido diferentes distinciones, entre ellas, el Premio Nacional de Poesía Universidad Externado de Colombia, el Premio Nacional Casa de Poesía Silva y el Premio Internacional de Poesía José Verón Gormaz de España por el libro Tratado del alba. 

Ha publicado los libros "Memorial del árbol" (2013), premiado en el IV Concurso Nacional de Poesía Obra Inédita, "Diabolus in música" (2014), publicado en Quito, Ecuador. Sus poemas aparecen en diferentes antologías y revistas de Colombia y el exterior. Hace parte del comité editorial de la Revista Latinoamericana de Poesía La Raíz Invertida ( www.laraizinvertida.com ).






lunes, 30 de mayo de 2016

Carolina Cárdenas Jiménez. Los poemas

Introspección

Soy agua
que resbala por las grietas del mundo.
Soy árbol, raíz anclada a la tierra, al tiempo.
Soy sonido que vuela por los campos escuchándose,
y silencio que aletarga atardeceres.

Sin embargo, a veces, no quiero ser agua
que viaje por el caudal de la existencia,
sino tumbarme en el césped,
desprenderme de mi misma en la noche.
Intentar ser invisible,
navegar en mis oídos.
Convertirme en ráfaga de tiempo
que al final se hundirá
en las profundidades de los sueños
inventados por la muerte.



Ojos cerrados

Sutil te sumerges como un pétalo en mi boca,
levitan tus manos sobre mi piel, águilas hambrientas.
Un cálido viento recorre mi cuerpo
haciéndome olvidar que existe un tiempo.
Somos uno cuando cerramos los ojos
y el cielo con sus estrellas cae sobre nosotros.



Un lunático

Woody Allen se encuentra encerrado en el baño hace más de media hora. Al otro lado de la puerta, Mary le dice que salga, que no tiene nada de qué preocuparse, que el hombre está a kilómetros del hotel. Ella deja resbalar su mano en las hendiduras de la madera y de su incomprensión, al tiempo que los minutos se desvanecen entre sus palabras y el estado neurótico de él. "Woody, por favor, sal.  Nada te va a pasar". Parece que sus palabras se quedan en el aire y son atrapadas por una nube que no les permite traspasar la puerta. Insiste una vez más: "¿Me oyes? Respóndeme, necesito saber si estás bien."  Escucha un murmullo. "¿Qué dices?"

Ella está desesperada, no comprende su silencio, ni sus murmullos y la mirada temerosa que tenía cuando vio al hombre. Mary, sin poder soportar la situación, le dice: "Ah, me voy, nos vemos más tarde".  No alcanza a tomar su bolso cuando Woody abre la puerta y la detiene: " No me dejes solo. ¿Acaso no viste la mirada que me hizo ese hombre cuando se me acercó?". Se dirige hacia una de las ventanas gateando  "¿Si escuchas?, abajo se oyen voces, debe ser él. Tal vez sea un crítico inconforme, que no le gustó...Historias de Nueva York...Su mirada era tan extraña...la de un psicópata. Sí, eso, es un asesino en serie que está cansado de mis historias".
El teléfono suena. Ninguno le presta atención, así que él sigue hablando. Ante su perturbado carácter, Mary le dice: "Por favor, cálmate, nada va a pasarte. Afuera no hay ninguna persona, créeme". El teléfono no para de sonar, así que ella contesta: "Hola... ah, ¿está seguro? Descríbamelo de nuevo... oh, entiendo. Gracias, ya bajo".  Mary cuelga y lo mira a los ojos: "El hombre está aquí". Asustado, se acerca a ella: "Es un lunático, te lo dije". Al verlo aterrorizado, acaricia su espalda "Tranquilízate, yo voy a bajar. No creo que me vaya a asesinar en la sala de espera y frente a una decena de testigos". "Pero que tal que sea un kamikaze" "Siempre inventando historias. Quédate aquí tranquilo, ya vuelvo, no me demoro".

Muy rápido, Mary, abandona el lugar. Woody empieza a acariciarse la cabeza. Se sirve un whisky, luego otro y otro más. A lo lejos escucha unos pasos. Asustado ve cómo se mueve el picaporte y se abre la puerta suavemente. Pra su tranquilidad, es su querida Mary muy sonriente: "sabes quién es ese "loco". Un escritor que quería obsequiarte unos de sus libros para que lo leas y le des una opinión". Woody Allen sonriendo le responde: "Ah, pero si ves que no estaba tan equivocado, es un lunático"


                                          Carolina Cárdenas Jiménez

Carolina Cárdenas Jiménez. La entrevista

Las palabras crearon el mundo, lo iluminaron.  En ellas reposa el sentido de la existencia.
Carolina Cárdenas lo sabe, lo profesa.

Su voz poética es instintiva, observa la vida con el asombro que tiene la mirada de la infancia. Ella se interna en las entrañas de la noche, la explora, la acaricia, escribe en el reverso, devela los misterios de la otra orilla.


A continuación nuestra séptima poeta invitada a Claroscuro nos confiará algunas de sus apreciaciones sobre poesía.


*¿Qué es la poesía?


La poesía es una forma única de nombrar la realidad, una manera de ser libre, ya que nos da la posibilidad de inventar otros mundos. La poesía tiene la opción de darle un sentido a la existencia, puesto que es un ejercicio catártico que puede liberar a cualquier ser humano del acontecer agónico y doloroso. El texto poético al limpiar el espíritu nos muestra un camino renovado de los días. Es un canto a la belleza, y al tiempo es una invocación a la reflexión, al pensamiento. Es decir, el vehículo que usa para nombrar otros universos es dionisíaco pero su fin es apolíneo.

Como diría Nietzsche en su obra El nacimiento de la tragedia: "Lo apolíneo es imaginación, sueño, razón, imagen, medida, claridad y luz. Mientras que lo dionisíaco es embriaguez, caos, música, desmedida y oscuridad. Ellas son las dos grandes fuerzas primigenias e inherentes del universo y la naturaleza del ser, que se contradicen, pero que se necesitan mutuamente para existir".



* Tú que tienes el conocimiento y la experiencia como instructora en talleres de poesía ¿Es valorada en nuestra sociedad la formación de nuevos escritores?


Entre las personas cultas y educadas si se hace evidente una valoración inmensa por la enseñanza de la poesía y la narrativa. Los maestros y rectores demuestran mucho gusto e interés porque sus alumnos se interesen en la poesía, la ven no sólo como un camino para acercar a los jóvenes al mundo de la sensibilidad sino también consideran que la poesía construye entre ellos un pensamiento más complejo y los acerca al universo de las ideas.

La poesía, además de ser luz, color y trazo: belleza, es indudablemente un sendero en el que se transita hacia la abstracción del todo.



*¿Qué importancia tiene la poesía para el hombre como individuo y para el hombre dentro de una comunidad?


La poesía siempre será una epifanía, un susurro y una respuesta del universo. El sentido de la poesía para la humanidad es iluminar su espíritu y al tiempo embellecer su realidad.
La palabra poética al nombrar la realidad de otras maneras, posibilita al ser humano acercarse a la esencia primigenia de cada cosa y ser.  
La poesía es palabra sagrada para el individuo que se sienta a la orilla de una montaña y a la sombra de un gigante árbol va leyendo o escribiendo poesía. Es palabra sagrada para la comunidad que aprende a contemplar el devenir y a la vez escucha su eco venido de otros mundos.



*¿Cómo fue tu encuentro con la poesía?


Creo que fue siendo muy niña, recuerdo que a los tres años me gustaba asomarme por la puerta de la casa, contemplar el paisaje en la distancia. El poeta se deleita observando el mundo como un niño. Y hablando de un momento más concreto, quien me acercó a la poesía fue la maestra de Español: Zayde Barreto. Estaba en séptimo, en secundaria, la profesora nos pidió escribir un poema, cuando revisó mi ejercicio dijo que era una buena propuesta. A partir de ese día empezó la maestra a prestarme libros, a apoyarme para que siguiera escribiendo. Me hacía participar en Concursos Intercolegiados. Habló con el director del área sobre mi escritura, entonce él también empezó a prestarme libros, incluso me propuso como directora de la revista de Literatura del colegio.



*¿Qué es la poesía en tu vida?


La poesía es una salvación, una manera de darle un sentido poético a la existencia. El poeta percibe con mayor fuerza la realidad. Un crepúsculo para el poeta es un momento mágico, un instante donde las sombras del olimpo cubren el cielo con su manto y así cada cosa puesta en el mundo se aprecia como un acontecimiento asombroso.

La poesía es una revelación de nuestro espíritu y del universo; es decir y sentir las cosas desde las entrañas, es actuar por el impulso de no tenerle miedo a la vida.


La invitada



Carolina Cárdenas Jiménez.  Escritora y poeta colombiana.

Especialista de Creación Narrativa de la Universidad Central. Licenciada en Humanidades y Lengua Castellana de la Universidad Distrital. Egresada del Diplomado de Escritores de la Universidad Central (TEUC, 2006) gracias a una beca. 

Experiencia como directora y editora de la Revista Literaria Gavia de la Universidad Distrital , la cual fundó en el año 2005. Ha publicado su obra en revistas universitarias.

Ganó el concurso de cuento (2006) de Estímulos a la Creación Artística (Localidad de Kennedy) con el libro Parajes inesperados.   Publicó el cuento Un desconocido, en la antología de cuento Cenizas en el andén (2009).   Ganó el segundo puesto en el II Concurso Nacional de Cuento El Túnel (2011) con el texto A la deriva.    El poema La danza de las moscas fue publicado en la antología del taller de poesía del Colegio Gimnasio Moderno (2012).    Quedó entre los finalistas en el Concurso Nacional de Cuento La Cueva con el texto Mañana será otro día.   Publicó Somos náufragos (2013).

Sus cuentos y poemas han sido publicados por El Espectador (Colombia) y el periódico Co Latino (Salvador).  Publicó poemas en la Revista Datura del Salvador (2014) y en la antología poética latinoaméricana del Salvador (2015) y en la antología Lo que mora cerca del origen, XXI Encuentro Internacional de Poesía Cereté (2015), Co Latino, suplemento tres mil, El Salvador (2015), Puesto de Combate, Colombia (2015). 

Actualmente columnista del periódico El Mañana (México).

Pintora, entre sus técnicas más usadas se encuentra el acrílico, el pastel, el carboncillo y la tinta. Sus dibujos han servido para ilustrar algunos de sus cuentos. Ha participado en diversos Encuentros de Poesía, que se han dado en Tabio, Facatativá, Venezuela, Bogotá, La Habana, Cereté, El Salvador.