sábado, 7 de enero de 2017

Zeuxis Vargas. La entrevista

Al encontrarme con la poesía de Zeuxis Vargas, vuelvo a pensar en la búsqueda interior que cada uno emprende.  La palabra "Autopsia" cobra su significado original y entonces pruebo a abrirme y mirarme por dentro, enumerar el tiempo, descontarlo y agruparlo de nuevo en viejos sueños y en nuevas nostalgias.

Bienvenido querido poeta a las páginas de Claroscuro. 


*¿Qué representa la poesía en tu cotidianidad?

Hola Sergio, gracias por tu invitación y por darme este espacio.

Bueno, la poesía representa una manera de estar en el mundo, de ser, de observar y comprender la cotidianidad. Es, ante todo, una manera de poder sobrellevar lo cotidiano, de poder exprimirle, a eso que, a veces, llamamos monotonía, las cosas más inquietantes.  La poesía es como ese cartero o ese mesero, ese desconocido que pones ahí, en el experimento de tu vida, para que distorsione tus rutinas, para que te lance un mensaje y de pronto, te cambie la vida.


*¿Qué representa la vida en tu poesía?

La vida es el instante donde logramos reconciliar lo más abstracto y lo más concreto: el tiempo, el amor, el sentir, el pensar. Sin embargo, eso sería apenas un marasmo, algo farragoso y sin sentido sin por lo menos un fenómeno intelectual que le diera una explicación. Algunos ven en la vida un destino, otros una sincera forma de coexistir  con planes o sueños, yo veo en la vida el más crudo elemento de donde sacar todo lo que escribo, es mi caldero de brujo, las entrañas de los pájaros.


*¿Cómo te imaginas la vida sin poesía?

Con otro propósito, quizás, sin tanto misterio, sufrimiento o grito de desgracia, o, quizás, más complicada, más desasosegada. Cada decisión conlleva un azar, una impredecible enumeración de disparates y gozos, me la imaginaría tan distinta, pero como siempre, con el mismo fin, intentando evitar a la muerte.


*Los encuentros poéticos, las lecturas en voz alta, los conversatorios, los talleres de poesía, la propagación de poetas en las redes virtuales. Todos estos elementos ¿Qué le suman y qué le restan a la poesía?

Le suman interés, relevancia, divulgación, importancia, le dan un lugar en el mundo.
Le restan, no sé, la verdad no sé que le puedan restar, no hay desprestigio alguno, no hay indiferencia, solo ganancia. Cada época ha tenido su internet, su forma de divulgar las cosas, de comunicar. El tiempo hace el resto.


*¿Qué palabras conforman la columna vertebral de tu obra poética?

"Autopsia": es la palabra esencial, mi poesía es la poesía de la autopsia, de aquel autor tenaz, forense, que se abre a sí mismo para mostrar sus vísceras. La autopsia, quiero aclarar, no como evento médico, ese significado es moderno, el verdadero significado lo utilizaron los poetas griegos y su significado era muy diferente, quería decir, " ver por tus propios ojos lo divino que hay dentro de ti". Esa es la columna vertebral de mi poesía.

Octavio Paz, decía que uno viene al mundo con las diez palabras ineludibles, debajo del brazo, que lo harán poeta. Veamos, en mi caso, cuales serían. Ya dije una, así que quedan 9.
Me atrevería a afirmar que son: la locución adverbial "a veces" que designa mi cosmovisión para enumerar o sustituir y en muchas para hacer rupturas de sistema.
La otra palabra sería "el hueso", los huesos son el inventario , la runa, la perfecta forma de evidenciar.
Ya van tres: digo también, la locución adverbial "de pronto", con ella logro disimular el enredo, o perderme del todo.
Otra que viene a mi cabeza es la "soledad": es el lugar inevitable, el resultado, casi siempre de todo o el origen.
Vaya, cinco. Nunca pensé que lograría semejante enumeración. Creo que "sospecha", "cariño", "luciérnaga" y "sombra" son las otras ya que van poniendo en evidencia mi infancia, el único lugar posible. La última sería "vestigio" ya que reúne en su seno a todas las demás después de que realizo en cada poema la autopsia.


*¿Cómo describes tu poesía?

Como una desesperada forma de comunicar un atestiguamiento, como la más elaborada de mis invenciones para llevar a cabo el inventario, como el más lúcido argumento para expresar todos los ahogos.


*¿La poesía responde a las necesidades de una época, a un modo de pensar, de sentir, de relacionarse y comprender una realidad específica?

Por supuesto, la poesía es hija del tiempo en el que vive, de las mutaciones que logra la lengua y de las evoluciones que logra el pensamiento, sin embargo, el poeta, logra algo más grande con ella; cuando de verdad es un genio, el poeta transforma dicha lengua, dicho pensamiento, dicho tiempo. Entonces el mundo ya no es el mismo. He ahí el poder de la poesía.


*¿Sino fuera la poesía el lenguaje elegido, la manera de estar en el mundo; cuál sería entonces?

La psicología, creo que es, para mí, lo más cercano; pretende entender el comportamiento de los seres humanos y de éstos con su entorno. Todos los psicólogos deben ser poetas. o están locos para insistir en eso.


*¿Por qué creer en la poesía?

Porque salva.



El invitado





Zeuxis Vargas, Quetame (Colombia), 1981.
Licenciado en Psicología y Pedagogía de la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia.

Sus trabajos han sido publicados en varias revistas culturales tanto fuera como dentro del país.

Algunas de esas publicaciones son las siguientes:

Las cosas que aprendí; libro de poemas, editorial Seshat 2016.
Fabulistas de la intimidad; Revista Quimera de España.
Raúl Gómez Jattin, La poesía como necesidad. Ensayo; Revista Rara-Avis de la Universidad Pedagógica Nacional.
Mitológicas; Revista Asterión de Barranquilla.
Diatriba contra Rilke; Portal Renata del Ministerio de Cultura.


Participante del taller de poesía y cuento "Ciudad de Bogotá" 2010.

Participante y escritor en la antología "Primera visión de autores cundinamarqueses". Secretaría de Cultura de Cundinamarca. Diciembre de 2001.

Autor de las cartillas: Los mártires también son héroes (módulos maestro y estudiante), ofrecidas e implementadas en los 8 colegios de la localidad de Mártires-Alcaldía Mayor de Bogotá D.C. 2011, Colombia.

Creador del Ambiente de aprendizaje  Idipron para la planeación del 2014 en la Unidad de protección integral La Rioja-Idipron.

Otros trabajos suyos han figurado en diversos portales de poesía y cultura tales como:

Los fabulistas de la intimidad: los auténticos extraviados; About  poesía en español, Estados Unidos, 2013.
Selección de poemas Aridez; Entremares Magazine, Alemania 2014.
Selección de poemas; revista virtual Crear para leer; dirigida por la escritora argentina Marta Roldán.
Artículos de reflexión pedagógica: página del movimiento humanista: paz, fuerza y alegría dirigida por Enrique Amigo, Chile.

El poeta ha sido catalogado en el Centro Virtual de la Biblioteca University Harward y en la OIE.

Actualmente se encuentra realizando difusión de su obra "Las cosas que aprendí"

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Hellman Pardo. Los poemas



Hellman Pardo. Bogotá, Colombia, 1978. Premio Nacional de Poesía Eduardo Carranza en 2010 por Elementos del desterrado. En 2011 es merecedor del Premio Nacional de Poesía Casa Silva. Ese mismo año el Ministerio de Cultura le concede la Beca a la Circulación Internacional de Creadores en New York. Ha publicado La tentación Inconclusa (Común Presencia Editores, 2008); Anatomía de la soledad (Gamar Editores, 2013); El falso llanto del granizo (El Ángel Editor, 2014) y los días derrotados (Cuadernos negros, 2016) libro accésit del Premio Nacional de Literatura Ciudad de Bogotá. Pertenece a los Consejos Editoriales de las Revistas La Raíz Invertida y UIrika. En 2014 recibe el  I Premio Nacional de Poesía del Festival Internacional de Poesía de Medellín por su libro Historia del agua.


"Por la palabra aire que roe la soledad del agua." Con estas palabras el poeta sintetiza la vida; su grandeza, sus miserias. 

Hellman comparte con Claroscuro cuatro poemas. En ellos nombra el dolor, la muerte, la agonía, nos lleva a recorrer territorios donde la oscuridad se empeña en ejercer su dominio, pero la poesía a la vez, es un encuentro con la esperanza. 

Bienvenido Hellman Pardo a las páginas de Claroscuro. 




Mapiripán (Los pliegues del agua)

No es el golpe invernal de árboles dolidos
                                                  que tropiezan con la noche
o el rencor de las luciérnagas cuando naufragan por el aire
y llevan a media asta las alas húmedas de abandono.

No es la fatiga del valle
                         tardío arrepentimiento de cuchillos jubilados.

No es el hambre
                                                          o su llanto en el estómago.

Asciende una fiebre imperturbable
                                            en aguas solísimas.

Es el río Guaviare
madre

                      su aguacero
estanque de cuerpos condenados
donde lavabas y herías la ropa contra las piedras de tus pechos.


Cumaribo (Breve discurso del águila)

En el río
un niño muerto sobre la humedad de la piedra.

En la piedra
un torvo gallinazo punzando la piel caída.

      En el gallinazo
      el viento desplazándose con urgencia.

En el viento
el tañido funerario de las desapariciones.

          Otra inocencia profanada
                                  otro plumaje rompiéndose en el río.



Urrao (Al oeste del tiempo)

Soy maquinista de una barcaza hecha
con maderos de abandono.

La heredé del llanto de una mujer andina
                                             fusilada en la guerra.


Una tarde me hicieron descender de la barcaza
y conmigo
                                    a todos los viajeros.


Dijeron que nos arrodilláramos cerca a la desolación.

Nos arrodillamos
                 donde los alambres de púas advertían
el color del sueño.

 Se escucharon entonces diez caídos como jobos maduros
buscando tierra
mientras el sol se hundía en la trocha
lento
                                                 derrumbándose.

Te hablo desde el cobertizo de la memoria
desde la hora muerta y su estampida.


Jamundí (La escritura invisible)

Nosotros
único estruendo posible
                   en el tímpano de Dios.


                                                                                      Hellman Pardo

sábado, 17 de diciembre de 2016

Héctor Javier Delaloye Echavarría. Los poemas

Empujemos

Empujemos un poquito
-te pido-
Que no sea siempre
barro empobrecido
y desmemoria,
vayamos
hacia adelante
en cadena sin cadenas,
haciendo del amor
y el beso
dos bálsamos
elegantes.
Dejemos
a los líquenes
infructuosos
cubrir osamentas,
no admitamos
el florecer
de universos tristes,
apaguemos el televisor
para encender
las mañanas,
que las nubes sean
(por lo menos)
algodones
y toda nostalgia
nos garúe
finito.
Tendamos el ajuar
de lo bueno
y la gente
al fin
enriquezca.
Empujemos un poquito
-te ruego-
Y que la primavera
no traiga
hambre de pan
sin misericordias.

12.09.2014

Camino

Se habitan 
de algodones,
frazada verde tejida
en bobinas
cálidas,
resuello natural,
encimadas
cuestiones 
de maíces,
cicatriz
de tiempo.

El camino 
lleva
un murmullo
de verso
y elegancia



La otra guerra

Vienes con tu grito
de fusil y espanto,
un éxodo de huesos
en ribetes carmesíes,
tienes más sangre
por fuera
que corriéndote dentro.
Tus ojos
son dos ventanas
que ningún sol
asoma,
hay un charco inmundo
anegando el sitio
de tu alma,
un regocijo
de niños y cruces
tapiando tu corazón
desdentado.
¡Ay!
los pájaros
del desconsuelo
tejiéndote las huellas
todavía,
¡Ay!
las venas
gritándote en los labios
aquellos muertos
mas que vivos.
¿Cómo es
que todavía sueñas
con duendes aéreos
y estrellas,
cómo no te aturden
las campanas marchitas,
los llantos fúnebres
y agujeros?
Vienes con tu pecho
fuerte y ancho
escupiendo
hombría y podredumbre,
ondeas la bandera
meritoria
que gotea sudor
y condenas,
Pero tus manos
¡ay!
tus manos
siguen siendo
dos guillotinas
que tocan carne
y la trituran.

26.04.2014


Usted Y Yo

Usted sabe,
yo soy poeta,
no me gusta
pasar la tarde
cerrando balances,
gastos
y golondrinas rotas
que no vuelven.
Yo me quejo
del poco sol
y usted se queja
del costo
de vida,
a mí me seduce
cualquier hoja
que cae
y a usted
no le permiten
madurar tranquilo.
Verá,
yo soy poeta
y ningún jardín
me desconoce,
a mí
me nacen flores
y a usted
lo lastiman
las espinas
de las circunstancias,
yo acostumbro
disfrutar miradas
y a usted
le guardan lágrimas
en los bolsillos.
Usted
tiene casas,
automóviles,
espejitos de colores,
billetes aburridos
a toda orquesta,
sin embargo
yo,
usted sabe,
yo soy poeta.

27.08.2014




                                                                                    Héctor Delaloye



viernes, 16 de diciembre de 2016

Héctor Javier Delaloye Echavarría. La entrevista

Hablar de poesía es hablar de entrega, es permitirse  los sueños, desaferrarse, desanclarse y andar de nuevo.
La poesía es un continuo movimiento, algunas veces suave, otras veces tempestuoso, como todo, como todos.

Bienvenido Héctor Delaloye a las páginas de Claroscuro.

*¿Qué es ser poeta?

Para mí, ser Poeta es tener la capacidad de percibir el entorno y los contextos mucho más allá de simples sensaciones, poder expresar cada situación de un nuevo y único modo, valorar los pequeños chispazos de vida que lo contiene todo, dar una perspectiva propia y personal de lo que se ha dicho, lo que se ha volcado en letras, intentando ser original, sencillo, expresivo.

La poesía con muchos adornos no es poesía, lo cotidiano y simple tiene mucho contenido lírico; poder entenderlo íntimamente es el desafío.


*¿Cómo fue tu encuentro con la poesía?

Creo que mi encuentro con la poesía fue como cualquier otro encuentro, inesperado, en mi caso grato, placentero, por momentos superfluo y vano, pero enriquecedor.


*¿Qué representa la poesía en tu vida?

La poesía es mi modo de escape de lo simple y lo vulgar, es un modo de conocerme un poco más, de abrir unas alas invisibles y analizarme, sobrevolando sentimientos, intentando explicar lo que no existe, buscando los rincones inexplorados de la vida, es un método cercano de invención de juego, de intenciones nuevas. Yo vivo la poesía a cada momento.


*¿Qué buscas en la poesía?

En la poesía busco sensaciones que no están al alcance de todos, indago, ausculto, decido palabras que me expresen, busco el modo de compartirme, de quedar un ratito en los ojos del otro, en el alma, en lo intangible.


*¿Qué has encontrado en la poesía?

En la poesía he encontrado formatos desconocidos, la infinitud tácita, un profundo abismo sin fin, torbellinos enigmáticos, universos nuevos, paralelismos, la vida misma, quizá.


*¿A dónde te ha llevado?

Me ha llevado a esos territorios que mencioné, desde allí, supe arreglarme lentamente para comprenderlos, mostrarlos en cada verso o al menos intentar decirlos, desnudarlos, entenderlos primordialmente, desarticularlos, moverlos, cernirlos, hasta que cada nota decante en la música que define básicamente a mi poesía.  Alguien dijo que la Poesía es originalmente, una composición musical en letras.


*Por lo general los poetas nos casamos con alguna o algunas palabras en particular y sobre ellas construimos nuestra obra, ya sea por su fuerza o por su simbolismo. ¿Cuáles son esas palabras para ti?

Generalmente recurro a palabras conocidas, no me gusta que los lectores sientan que tienen que buscar en el diccionario el significado de algunos términos, salvo contadas excepciones donde la composición lo amerita. Las palabras rebuscadas, esas que se podrían expresar sencillamente, no necesitan ser tenidas en cuenta, a mi modo de ver. Con palabras comunes se puede alcanzar una gran connotación ética o moral, definir sentimientos profundos, yo busco que el lector se afiance con palabras conocidas, que se sienta cómodo, pero nunca infravalorado o sobrestimado, la poesía debe fluir, es un río, y el río tiene en sí apenas dos componentes, sin embargo lo puede todo.


*¿Qué lecturas o qué poetas recomiendas?

Creo que no me pondría a estimar o sugerir autores o poetas, hay que leer a los grandes de la Historia porque es necesario para comprender lo dicho primeramente. Cada uno puede entender a quien debe leer; todo se basa en el "paladar" lírico, el lector debe sentirse cómodo con lo que lee, nunca forzarse, salvo circunstancias determinadas.

En mi caso, siempre he leído estructuras poéticas, no me gustan las novelas, los dramas, no me atraen ni me atrapan, me agobian, considero que solamente buscan masividad y lucro, y eso es temporal y manifiesto. La poesía va a lo íntimo, lo esencial.  Recomendaría a Neruda,  Whitmann, Baudelaire, Girondo, Benedetti, Alejandra Pizarnik, Ana María Shua, son muchos grandes autores.


*¿La poesía responde a las necesidades de una época, a un modo de pensar, de sentir, de relacionarse y comprender una realidad específica?

La poesía no tiene época porque es independiente a ella, la época es apenas un parpadeo universal, pero jamás la Poesía debe ser una respuesta al entorno, salvo que intente explicar una circunstancia, un movimiento social, una particular visión comprometida de lo que sucede en un sitio o mapa, es en sí una respuesta para uno mismo ante preguntas que se hacen los demás.


*Sino fuera la poesía el lenguaje elegido, la manera de estar en el mundo; ¿cuál sería entonces?

Existen miles de lenguajes para estar en el mundo, para comprender nuestra existencia, cada uno de ellos nos libera de límites, nos deja a la deriva de los elementos. La Poesía es lo primordial, la esencia, cada arte es y tiene poesía, es un modo de ver, un mecanismo, un artilugio al que poco a poco vamos agregando piezas nuevas.


*¿Por qué creer en la poesía?

Creer implica ceguera, la creencia es para mí, una doctrina volcada a lo religioso, en cambio la Poesía busca la verdad en base a hechos, intenta descifrar el entendimiento humano y la expresividad cotidiana de un modo distinto, la poesía hace agradable lo siniestro, tangible lo absoluto, y propio lo ajeno. No se cree en la Poesía, la Poesía cree en nosotros y nos abre puertas.


El invitado


Andante de estrellas.

Su nombre, Héctor Javier Delaloye Echavarría, responde a un individuo autodidacta en las letras, nacido en el corazón del litoral argentino, en la ciudad de Gualeguay, provincia de Entre Ríos.

Redacta sus primeros acercamientos a la poesía en la década del 90, como pequeños fragmentos que detallan simples vivencias y costumbres personales. Generalmente estos textos quedan olvidados en diferentes cuadernos y papeles que con mucha suerte sobrevivían, en muchos casos gracias a su madre y hermana.

Graduado como Técnico Superior en Administración de Empresas, realiza diferentes incursiones en medios locales de Frecuencia modulada, y emprendimientos propios o familiares, como así también en relación de dependencia.

La vida lo lleva a radicarse en Rosario, provincia de Santa Fe. Parte del litoral argentino trascurriendo el año 2007, donde comienza a indagar en la obra y vida de los grandes poetas de la historia, analizando sus creaciones y entablando charlas y encuentros con escritores radicados en la ciudad y provincia de Santa Fe. Allí, trascurriendo el año 2008, comienza a escribir con la firme convicción de iniciarse verdaderamente en la senda de la poesía, y establece diferentes perfiles en medios virtuales donde comienza a publicar una parte de su obra en fragmentos y textos completos, y a leer exhaustivamente a otros poetas de la actualidad.

Avanzando en el tiempo, en el año 2010, adopta el seudónimo oficial de "Andante de estrellas", bajo el cual comienza a publicar en redes sociales, tales como facebook, twitter, y simultaneamente en blogs personales (tumblr, pnterest, blogspot), para en el año 2012 lanzar su página oficial con el dominio digital corrspondiente: www.andantedeestrellas.com.ar.

De igual modo publica diferentes obras inéditas en el medio físico visual "Punto Norte", periódico perteneciente a la zona norte de Rosario, de distribución gratuita.

En 2012 participa en dos antologías de poetas suramericanos en el Círculo de Escritores Latinoamericanos, libros que fueron producidos e impresos en Ecuador y Venezuela.

En el año 2013 participa con dos de sus obras impresas en la Feria del Libro de la ciudad de Gualeguaychú, participando como miembro activo de "Seguay" (Sociedad de Escritores de Gualeguay).

Participa de otra antología que se imprimirá este año en Estados Unidos, junto a otros escritores suramericanos, la misma está orientada a la literatura comprometida.

En 2014, es finalista en Nuevo León, México, y participa de la antología poética "El amor y sus Raíces".

Trascurriendo el mismo año, escribe y crea junto al compositor rosarino Duilio Arn aldo Grasso, quien fuera asesinado el 9 de enero del 2015, el "Himno a Gualeguay", obra para Coro y Orquesta a ser institucionalizado y adoptado como Himno oficial de la ciudad.

En 2014 desarrolla junto a su hermana Solange Delaloye  una síntesis de poesías definidas bajo diferentes temáticas con el nombre "La Misma Sangre", un proyecto mancomunado donde interviene en el apartado gráfico el hermano de ambos, Ariel Delaloye, obra que no pudo ser impresa en su momento pero que se mantiene en espera de futuras decisiones.

Este mismo año, en el diario local "El Debate Pregón", se realiza una reseña de "Andante de estrellas" junto a cuatro poemas inéditos en el apartado "Segunda Sección" perteneciente a la escritora Elsa Serur.

En 2015 obtiene el segundo lugar en el "II Certamen J.J Manauta" en el apartado "Poesía Adultos" en la ciudad de Gualeguay, provincia de Entre Ríos.

Actualmente se encuentra realizando diferentes proyectos personales y mancomunados, inclinados también al sector musical, así mismo, junto a compositores y editores rosarinos con quienes mantiene vínculos profesionales y de amistad, se encuentra proyectando varios planes en el orden coral y de orquesta, con letras propias e inéditas.


domingo, 11 de diciembre de 2016

Daniel A. Martínez Sarracino. Los poemas


Era noviembre y me aguardaba a una hora de mi boca.

El vuelo en Aeroparque demorado como siempre. Los resignados miraban el río, los (esos que siempre gritan en grupo) que protestaban, y los otros, los muertos, esos difuntos que desean y no pueden, y amasan las ganas hasta que el sueño los derriba.

En cambio, yo sostenía la mañana vestido con uno de los pocos pantalones que tenía (mi pantalón un fuerte explorador) vaquero, azul desgastado. El sol tartamudo entre arboles, señores y señoras ocasionales junto a besos desprolijos y sombras en el alma.

Qué bonita estás -le dije- y el día nos arrancaba alegrías como quien desprende uvas de la parra.
¿Sabías? cambiamos el mundo -pensé-  Charlamos en silencio y nos miramos a gritos. También tuvimos miedo y cadenas que romper y nos gustó nuestro sol, nuestro café, nuestros tomates y, rúcula, y las fotos que el día nos sacó.

Fumamos descalzos abrazados por una toalla. Pensamos que nuestras zapatillas eran de un solo cordón, que éramos compañeros y aplastábamos la rutina inventando navidades en agosto o jugando a verdad o consecuencia.

El avión de regreso despegó a tiempo. Tus ojos volvieron a la casa.
Caminamos juntos pegados de la piel, un día simple pegados del alma, una memoria que se puede respirar. Ella inventó un mundo mejor y él nos ama.


Te veo dormir
La cama se parece a un durazno lleno de pájaros
Es la mañana
El sol crece en silencio
Igual que la levadura
Una conjetura tacita 
Sigo viaje
Por la habitación vuelan latas de cerveza
El estornudo de los zapatos levanta más polvo
La ropa está confiscada en el lavadero
Alguien ayer me preguntó si seguía con ella
Respondí que el aceite es malo para el colesterol
Comparto
La maquinita de afeitar
Para sacar lo ralo del espejo
Una mosca tose
Mientras golpea la pared con el zumbido
Ahora lo evidente
Es
Que más tarde ella
Se levantará
Más tarde
Se irá 
Entonces
La tarde que tiene la costumbre
De meterse todos los días
Por esa ventana
Se va a quedar ahí
Quieta
Sin moverse
Con ese extraño sentimiento
De estar envejeciendo.


Todavía tengo la fuerza de mil osos
La juventud de mis años
Los ojos tristes de una madre que despide al hijo
hacia la guerra
Un corazón meado por los perros de la noche
Poesías inconclusas a amigos y amantes
Pero todavía soy capaz de levantarle los huesos
al incrédulo y
De barrer el piso donde me tiraste.



                                                                               Daniel Martínez


Daniel A. Martínez Sarracino. La entrevista


Daniel A Martínez Sarracino explora los imaginarios, decodifica los matices terrenales para sublimarlos a la altura del espíritu. Habla con la humildad propia de los poetas.

Bienvenido estimado Daniel a las páginas de Claroscuro.


*¿Para qué la poesía?

Seguramente para darnos cuenta que no estamos completos.


*¿Por qué creer en la poesía?

Porque hay una parte de mi que intenta no escribir más y ser la poesía misma. Henry Miller en un pasaje de Trópico de Cáncer dice: "Me siento feliz ya no hay motivo para escribir..."


*¿Qué has encontrado en la poesía?

Solo la búsqueda.


*¿Cómo es tu proceso al momento de escribir?

Solo escribo. No hay proceso. Esto nace permanentemente como una catarata incesante, como la lluvia hasta detenerse, como el sol que sale y luego da paso a la noche y la noche a la luna. Si esto no nace como la fiebre no busques enfermarte para sentirla.


*¿Qué buscas en la poesía?

No busco nada.


*¿Qué has encontrado en la poesía?

El desencuentro.


*¿A dónde te ha llevado?

A seguir pensando en los interrogantes, a ser más sincero y más humilde frente a esto que denominamos vida.


*¿Cuáles han sido tus influencias poéticas?

Mallarmé, Gelman, Vallejo, Pessoa, Pizarnik, Bukowski, Maïacovski, Girri, Cardenal, Dario, Cuadra (nicaragüenses), y una infinidad más.


*¿Influye la poesía en transformaciones sociales?

Influye cuando es critica y no obsecuente. Directa al corazón.


*¿Por que escribir poesía?

Porque estar vivo jajaja. 



El invitado


Daniel A. Martínez Sarracino, (1959).  Lomas de Zamora, Provincia de Buenos Aires, Argentina.
Comenzó a escribir a los 13 años de edad, su primer concurso de poesía lo ganó a los 28 años con un poema a su hijo publicado en la revista Vosotras.

En 1989 publicó su primer libro Poemas de amor para estos tiempos y otros cuentos breves. Ediciones Amarú.

En 1990 dirigió la revista cultural El Escorpión y la revista La torre de papel hasta el año 1995.

De 1995 a 1998 coordinó el centro cultural A.C.E.S.E de Lomas de Zamora y Centro Cultural El Esquinazo del Banco de la Provincia de Buenos Aires.

En el 2002 es seleccionado para integrar la antología poética de la editorial Dunken y participa en la feria del libro de ese año.

En el 2004 publica el libro El muro, que recibe la excelente crítica de poetas como Juan Gelman, y de la revista Sudestada. Ese mismo año también publica La Caldera (editorial el cuervo rojo)

En el 2005 es finalista en el concurso de poesía realizado por la Librería Mediática de Venezuela.

2011 al 2012 participa en diferentes poemarios.

En el 2013 participa en el Primer Encuentro de Poesía Nacional en Capilla del Monte, provincia de Córdoba, Argentina.  Ese mismo año realiza la presentación de su libro Los rinocerontes también se suicidan (editorial Masmédula) en el Parlamento Nacional de Escritores de Colombia en Cartagena.

En el 2016 es invitado por la Fundación Sedas Gómez a la ciudad de Cali para presentar su libro Los rinocerontes también se suicidan. 

Para el 2017 están en impresión dos libros a reeditar.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Laura Castillo. Los poemas

Desplazamiento
                                                                                                             A las tejedoras de Mampuján

Tras el golpe de omisión
en el vientre de la tarde
Mampuján anochece
con un terco afán de dormir.
No hay tiempo,
susurran doce cuerpos en los labios,
hay que cargar hamacas y vasijas,
hay que dejar que la hierba seca
sea el huésped que habite en casa,
hay que silenciar.

Lejos,
en lo profundo de una habitación,
una mujer peregrina aguarda
entre hilos y retazos que convergen en sus manos.
Tejer es su forma de nombrar
la ausencia de arraigo
en la punta de los dedos.



Ausencia

Para nombrar la ausencia,
puedo concentrarme
en la palabra que espera la abuela al despertar,
en la presencia de un ave negra
sobre el portón de la vieja casa,
varios años atrás.

En definitiva, puedo situarme en aquel instante
en que el suelo se transforma en ceniza
y el gallo canta por última vez
la sombra del abuelo.



Augurio

Las mujeres suelen medir
la proximidad de la lluvia
en la ondulación
que proyectan sus pañolones.
Cuando llega el momento,
sus caderas se abisman por la ranura de las puertas,
y como eco en el fondo de un cántaro,
resuena en el oído de los niños
el vocablo extenso de los mares.



Instante

La abuela solía guardar el pan
en un canasto colgado del techo,
decía que los gatos andaban con su sombra
y en ella cargaban los trozos de pan conseguidos.
A diario, yo preguntaba,
si el gato también anudaba a sus uñas
los gramos de humo que esculpían la cocina.
Ella, con sus inmensas manos recogía mi rostro,
tumbaba sus dedos en la soga
y del techo se abismaba la canastilla.
Entonces yo inclinaba la angustia en los pies,
observaba las figuras humeantes,
la cesta en manos de la abuela,
el gato vigilante en la cornisa,
y el fogón hervir en su extensa oquedad.

La abuela siempre supo cómo ser
instante en la memoria.


                                                                                       Laura Castillo